Una forma rápida y fácil de limpiar las persianas
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Cuando hacemos la limpieza de nuestro hogar solemos pasar por alto limpiar las persianas, un elemento decorativo que se ensucia con facilidad. Si quieres mantenerlas en perfecto estado te contamos cómo limpiar persianas de forma fácil y rápida.

Cómo limpiar persianas

Recuerda que debes tomar en cuenta el material del que está hecha la persiana. De estar formar podrás usar los productos indicados que te permitirán obtener mejores resultados.

Paso 1 

  • Con la persiana cerrada, lo primero que debes hacer es retirar el polvo y las telarañas. Puedes hacerlo con un cepillo, plumero o con una aspiradora para más efectividad.
  • Una técnica muy efectiva para retirar el polvo de las esquinas más difíciles es usar una media de algodón como guante.
  • Si vas a cepillar, la forma correcta de hacerlo es de un lado a otro y no de arriba hacia abajo. Asegúrate de abrir y cerrar los listones de la persiana para limpiar con mayor profundidad.
  • Si vas a usar aspiradora asegúrate de poner en la boquilla el aditamento de cepillo suave ya que sin él puedes romper o rayar los listones de la persiana. Pasa la aspiradora de un lado hacia otro.

Paso 2

  • Para eliminar manchas lo ideal es usar una esponja húmeda, aunque también puedes limpiar usando como guante una media de algodón húmeda. Pasa delicadamente a través de los listones de la persiana para limpiar con más profundidad.
  • Si tus persianas son de madera puedes limpiarlas con un paño de microfibra o algodón húmedo con algún producto de tu preferencia.
  • A medidas que pases la esponja, el trapo o la media por la persiana, debes esperar que esta se vaya secando, así no se manchará.

Paso 3 

  • Si deseas profundizar la limpieza de tus persianas de aluminio puedes quitarlas y ponerlas en remojo en agua tibia con unas gotas de jabón durante 15 minutos. Si están muy sucias debes dejarlas reposar por más tiempo.
  • Si tu persiana es muy larga y no dispones del espacio para sumergirla, puedes colocarla sobre una superficie limpia, rociarla con un limpiador para todo uso y dejar que el producto actué por unos minutos.
  • Cepilla la persiana suavemente hasta que salga toda la suciedad.
  • Para retirar los residuos aplica agua con una manguera. Asegúrate que no sea a presión para no lastimar la persiana.
  • Para secarla déjala al sol o aplica aire con la ayuda de un secador de pelo a temperatura fría. Luego cuélgala para que se termine de secar. Abre y cierra para retirar el exceso de agua.

 

 

Vía: Eme de Mujer

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