Cómo aprender a decir no para que NADIE se aproveche de ti
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Aprender a decir no a las personas que, aunque nos quieran y aprecien, piden demasiado de nosotros o simplemente tratan de aprovecharse de nuestra buena personalidad.

Tu hermana te pide que cuides de sus hijos cuando tú no tienes tiempo; tu tío quiere que le arregles el ordenador justo el día que más ocupado estás.

Y por supuesto todos tenemos al típico (falso) amigo o colega de trabajo que tiene mucha cara y te pide favores sin importarle mucho la situación en la que estés.

Si todo esto te suena familiar, hay una herramienta que debes poner en práctica: aprender a decir no.

Con esto no quiero decir que empieces a ser egoísta. Pero lo que tampoco puedes hacer es anteponer a todos los demás, y dejarte a ti al final de la cola.

Yo he sido así durante muchos años; prefería echar una mano a otras personas en vez de ocuparme de mis propios asuntos. Si alguien tenía un problema, iba corriendo a ayudarle sin importar lo que estuviese haciendo.

Hasta que un día me di cuenta de que no podía seguir así.

Al aprender a decir no he conseguido darme a mí misma la importancia que antes – y ahora – le daba a los demás, sin menospreciarme ni valorarme como no me merecía.

1. ¿Por qué te cuesta decir “no”?

Antes de emplear una estrategia para decir no, lo realmente importante es que entiendas por qué te cuesta tanto pronunciar esa palabra.

Tal vez creas que es porque si das una negativa la otra persona dejará de respetarte, quererte, o perderás su amistad. O simplemente es porque te gusta complacer a los demás y no quieres decepcionarles.

En la primera situación tienes que darte cuenta que si alguien te quiere, respeta o es tu amigo de verdad no perderás su afecto; y si lo haces es porque esa persona no tenía verdaderos sentimientos hacia ti.

Si lo que buscas es la aprobación de otros, corres el peligro de que si das con alguien manipulador descubra tu punto débil y lo utilice para aprovecharse de ti.

 

 

2. No eres egoísta por decir que no

Otra razón por la que muchas personas no aprenden a decir no es porque creen que al hacerlo estánsiendo egoístas por rechazar a aquellos que necesitan su ayuda.

Sin embargo, alguien que realmente es egoísta sólo se preocupa de él y no se siente culpable al dar una negativa, cosa que no es tu caso.

En situaciones así repítete que no estás siendo egocentrista para poder responder lo que tú realmente sientes.

Y recuerda que si alguien te pide un favor, le dices que no, y piensa que estás siendo egoísta, entonces no es una persona con la que deberías relacionarte porque sus sentimientos hacia ti no son verdaderos.

 

 

3. Piensa en todo lo que ganarás al decir “no”

Quizás tengas la creencia de que decir “no” es algo negativo. Pero piensa en todas las cosas a las que estás diciendo “sí” al dar un “no” por respuesta:

  • Cuando un amigo, compañero, familiar o pareja te pide algo que tú no puedes hacer o que no quieres porque va contra tus principios, estás diciendo sí a mantener tu paz interior y no traicionarte a ti mismo.
  • Estás diciendo sí a pasar más tiempo con tus hijos, con tu familia o con tus amigos en vez de pasarlo haciendo algo que no quieres.
  • Estás diciendo sí a tener más tiempo para ti, para tus aficiones, y poder encontrar tu felicidad.
  • Estás diciendo sí a tener una vida menos estresada y poder centrarte en las cosas que te importan a ti, no en las que les importan a otros.

 

Cada vez que alguien te pida algo que no quieres o no puedes hacer, y estés tentado a decir que sí, piensa en todas las cosas que te perderás por no aprender a decir no.

 

 

4. No busques ser políticamente correcto

En tu vida no vas a gustar a todo el mundo con el que te relaciones. Ni tampoco podrás complacerlos a todos.

Incluso cuando creas que estás haciendo algo bien que contentará a todos, siempre habrá alguien a quien no le guste o que no le gustes tú.

O lo que es peor: algunas personas tan sólo te pondrán buena cara para aprovecharse de ti y que les hagas favores, aunque en el fondo te desprecien o les caigas mal.

¿De verdad quieres pasar tu vida haciendo felices a personas a las que ni siquiera les importas? Creo que no…

 

 

5. Es mejor decir “no” de forma imperfecta que decir “sí”

Este es el problema que tienen muchos perfeccionistas: le dan tantas vueltas a intentar encontrar la mejor forma de decir que no que, al final, acaban diciendo sí.

Lo hacen porque creen que no han encontrado el modo perfecto de dar una respuesta negativa. Y lo único que consiguen es terminar haciendo todo lo que otros quieren.

No importa si no sabes explicarte bien, si te pones nervioso o te da vergüenza hacerlo: lo que cuenta es que al final logres decir que no.

 

 

Si no sabes comunicar bien tu decisión, te comparto un truco que yo uso a veces.

En el momento en que alguien te pida algo y te pongas nervioso o no sepas cómo responder, dile que lo pensarás y le darás una contestación pronto.

Cuando estés en casa tranquilo, reflexiona por qué quieres decirle que no, y escríbelo en un papel hasta que tengas una respuesta que te parezca adecuada.

Hecho esto, tienes dos opciones: puedes enviarle esa respuesta por correo electrónico, mensaje de chat o cualquier otro medio escrito si te pones muy nervioso.

O bien aprenderte las palabras que has escrito para decírselo frente a frente de forma más calmada.

 

6. Da un “no” honesto

Una buena estrategia es decir no de forma directa y simple, explicando tus razones honestas para ello.

Recuerda que no estás pidiendo permiso a nadie para decir no: tienes derecho a negarte si no quieres hacerlo, no puedes, o incluso no te apetece.

Aceptar un compromiso no es una obligación.

No inventes ninguna excusa, y da tus verdaderas razones para decir que no.

– Necesito que arregles mi computadora. ¿Puedes venir el sábado a mi casa para hacerlo?

– No, lo siento, el sábado tengo planes con mis amigos.

– No, lo siento, el sábado quiero descansar en casa porque esta semana he trabajado demasiado y me encuentro cansado.

 

 

7. Di “no” sin dar explicaciones

Esta técnica es especialmente útil con aquellos individuos con los que no tienes una relación cercana, o con los que tú sientes que sólo se acercan a ti para manipularte y aprovecharse.

Consiste en decir no sin dar ninguna explicación, sin buscar ninguna excusa.

– ¿Puedes ayudarme luego con esto?

– No, lo siento, no tengo tiempo.

 

No tienes que explicar por qué no tienes tiempo ni qué vas a hacer para no tener tiempo. Es TU tiempo, con él puedes hacer lo que te dé la gana, y no tienes que justificarte ni darle explicaciones a nadie.

 

 

8. Utiliza la técnica del “disco rayado”

Esta es una estrategia que los psicólogos enseñan a las personas que no tienen confianza en sí mismas y que les cuesta aprender a decir no.

Consiste básicamente en convertirte en un disco rayado, es decir, en repetir tu misma respuesta una y otra vez hasta que el otro se dé por vencido.

No debes contestar de forma agresiva, pero tampoco pasiva, sino hacerlo de manera calmada pero imponiéndote en tu convicción.

– Necesito que cuides de mis hijos esta tarde porque tengo que hacer X cosa.

– Lo siento, pero esta tarde no puedo porque yo también tengo asuntos que hacer.

– Pero es que no hay nadie que pueda hacerlo más que tú…

– Entiendo tu situación, pero como ya te he dicho, no puedo, me es imposible.

– Hazme ese favor, venga, por favor…

– No puedo, es imposible.

 

 

Al repetir una y otra vez el mismo discurso, al final la otra persona se rendirá. Esto es especialmente útil para la gente que son muy pesados y que tratan de presionarte para conseguir lo que desean.

 

9. Aplaza tu respuesta si no sabes qué contestar

Si la otra persona se pone muy pesada (como en el caso anterior), pero no se rinde y sigue pidiéndote el mismo favor una y otra vez, aplaza tu respuesta contestando algo como “me lo pensaré”.

– Este mes estoy muy mal de dinero. ¿Podrías prestarme algo?

– Tengo que pensármelo. Mañana / en un par de días te doy una respuesta.

– Pero es que lo necesito ahorita…

– Yo tampoco voy bien de dinero. Mañana te digo.

 

 

Esta estrategia sólo debes utilizarla si en realidad no sabes qué hacer (si no estás seguro de prestarle el dinero a tu amigo o no en el ejemplo).

Es decir, si es cierto que deseas hacer eso que te piden pero en ese momento no puedes. Si quieres decir que no, lo mejor es que lo hagas en el momento con una respuesta honesta y una explicación, sin dar rodeos.

 

10. Ofrece una alternativa para esa situación

Cuando alguien a quien aprecias o quieres te pida un favor, pero tú realmente no puedas cumplirlo por la circunstancia que sea, una buena forma de decir no es ofreciéndole una alternativa.

– ¿Podrías ayudarme con esto? Sé que tú eres un experto en esta materia y por eso necesito tu ayuda.

– En estos momentos tengo muchos proyectos abiertos y no puedo. Pero puedo recomendarte a una persona que sí podrá ayudarte y es perfecto para lo que necesitas.

– Te invito a que vayamos al cine el jueves por la tarde.

– Lo siento, ese día estoy muy ocupado. Pero podemos ir el viernes a ver la película.

 

Al decir no pero dando una alternativa que solucione el problema de la otra persona, ésta no se enfocará en que le estás diciendo que no, sino que estará agradecida por haberle podido ayudar.

 

 

A todos nos cuesta dar una respuesta negativa en ciertas situaciones por educación o por las reglas sociales.

Pero recuerda que en los casos en que no quieres o no puedes hacer lo que te piden, si das un sí por respuesta en realidad estás diciéndote no a ti mismo, a tus principios y a tu propia libertad personal.

Aprender a decir no es una habilidad que debes empezar a practicar si quieres vivir tu propia vida y no estar atado a las decisiones de los demás.

 

 

Vía: Gananci

 

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