¿Por qué ellos las prefieren bajitas?
Califica esta publicación

Según el INE, con una media de 1,63 m, las mujeres españolas no están muy lejos de la famosa altura de las suecas (1,65 m) aunque, por razones desconocidas, cuando viajamos al norte de Europa da igual lo que digan las estadísticas, nos sentimos liliputienses. En España, también según datos del INE, hay 11.078.300 parejas (que involucran al menos a una mujer). ¿Qué extraña relación puede unir tan diferentes datos? Pues que, al menos según un estudio de la británica Open University, las mujeres bajitas tienen más éxito con los hombres. Tanto, que hasta están de moda, literalmente. Por poner un ejemplo, en la última Semana de la Moda de Nueva York hicieron su debut Tess Holliday y sus imponentes 1,60 metros (en el desfile de la diseñadora de tallas grandes Ashley Nell Tipton). La hija de Johnny Depp, Lily-Rose Depp, con exactamente la misma altura, desfila nada menos que para Chanel.

El mencionado estudio, realizado por el doctor en Psicología Daniel Nettle, del Departamento de Ciencias Biológicas y Psicología, descubrió que, aunque la media de estatura de las mujeres inglesas es de 1,62 m (anda, somos más altas), aquéllas cuya altura estaba comprendida entre 1,51 m y 1,58 m eran más propensas a estar casadas y tener hijos a los 42 años de edad. Curiosamente, en el otro lado, son los hombres altos, por encima de la media, los más propensos a tener hijos y estar casados.

Además, esta tendencia se extiende por todo el espectro de clases salariales. ¿Dónde está la coherencia de este (aparente) sinsentido? Según Nettle, “no hay evidencia de que las mujeres bajitas conciban más fácilmente o sean más fértiles en la sociedad actual”. Es posible que el atractivo “extra” de aquéllas de poca estatura venga dado por la edad a la que se desarrollan, dado que “sabemos que tanto hombres como mujeres se sienten atraídos hacia atributos que en nuestro pasado evolutivo habrían sido señas de fertilidad, y el hecho de que las mujeres altas alcancen su pubertad algo más tarde puede provocar que también muestren sus atributos sexuales secundarios tardíamente” explica.

Respecto a los varones, el biólogo evolucionista Ambrosio García Leal comenta a Yo Dona que “los altos tienen mayor éxito reproductivo (al menos en potencia): encuentran pareja más fácilmente y también tienen más amantes cuando ya están emparejados”.

De donde podemos deducir que, en generaciones venideras, los altos seguirán con las bajitas, las bajitas con los altos y cada vez seremos más en medio sin saber muy bien qué hacer.Según un estudio publicado por el biólogo Samuli Helle, de la universidad de Turku (Finlandia), en el 92,5% de las parejas él es más alto que ella. ¿Existirán más oscuras razones que las puramente reproductivas para estas preferencias? El orgullo testosterónico viene dado por el concepto primitivo de hombría, ser el más fuerte, el más burro y, sí, el más alto. Pero por mucho que entrenen en el gimnasio, los varones están obligados a convivir con su altura durante el resto de su vida (a no ser que sean Tom Cruise -170 centímetros- y usen trucos hollywoodienses para no parecer diminutos).

Tener una pareja considerablemente más bajita que ellos propiciaría un subidón de autoestima “machil”. Porque los hombres pueden decir que son todo lo feministas que quieran, pero si no se ven superiores en cuestión de centímetros.

Con información de: El Mundo http://www.elmundo.es/yodona/parejas/2017/10/30/59f700d2e2704e1b398b4617.html

Déjanos un comentario