Problemas del sexo oral en las mujeres
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Estos son algunos de los problemas al tener sexo oral que a uno le preocupaban cuando tenía 20 años.

1. Te preocupa el olor

Has oído eso de que la vagina huele a pescado así que pierdes el tiempo preocupándote de si olerás como una ostra caducada en lugar de disfrutar. Te encanta que esté ahí, pero a la vez no paras de sufrir por si notará tu olor. Tranquila, no tienes nada asqueroso entre las piernas. Es un regalo de la vida y algún día te sentirás segura.

2. Repasas cada detalle de tu última ducha

Tienes miedo de que se note que no te has duchado hoy y que él lo descubra. Aunque esto fuera así, te garantizamos que solo el 0,00008% de los chicos se fijaran en los olores. Ellos no se preguntan si sus partes huelen o no, porque es algo siempre sucede de forma natural.

3. Tú monólogo interior

No paras de hablar contigo misma sobre el tiempo que estas tardando en llegar al orgasmo y tratas de decirle a tu yo interior que todo va bien. Tratas de relajarte mientras él te está dando un placer inigualable. Por favor, mente fría y al lío.

4. ¿Qué pinta tendré?

¿Cómo demonios estaré ahí? Te rayas pensando cómo se te verá mientras va hacia tus bajos. Por desgracia nunca lo podrás saber por ti misma.

5. Intentas encontrar la manera educada pero sexy de decir: “Eso no se hace así, para”.

En lugar de eso te mueves disimuladamente y vas cambiando tu postura para ver si así consigue llegar al punto exacto.

6. Gimes como una estrella del porno

Quieres que tu chico se entere de lo bien que lo está haciendo entre tus piernas. Así que gimes mucho y muy alto. No hace falta tanta actuación, céntrate en como lo estás pasando y disfruta de todas las sensaciones que recorren tu cuerpo.

7. No aceptan sugerencias

Te das cuenta de que lo está haciendo bastante mal y tratas de calcular mentalmente si el chico merece la pena como para dejarle que siga motivándose. Aunque ¿realmente puedes estar con alguien que no te hace llegar al orgasmo? Además parece que no le gustan tus sugerencias. Pues no, no puedes seguir con él.

8. ¿Cuantas chicas habrá tenido?

No puedes dejar de preguntarte si ha hecho este tipo de “trabajitos” con otras chicas. No quieres ofender a nadie pero en serio alguna chica deja que estrujen sus pechos como si estuviera amasando pan sin parar. Esperamos que la pobre siga bien.

9. ¿Cómo sonar sutil?

Quieres encontrar una manera fina de decirle que comience a trabajar tu clítoris. Sin embargo, no quieres ser una princesa del sexo que habla del camino hacia su “secretito” aunque tampoco pasarte al extremo contrario. Además te das cuenta de que, aunque NUNCA ES ACEPTABLE porque puedes preguntármelo o sugerírmelo, ellos van y simplemente te empujan la cabeza hacia abajo como si esa fuera la mejor señal de marcarte la senda.

10. Los ruidos succionadores

Comienza a hacer una serie de soniditos extraños que te hacen dudar de si esta en pleno juego sexual o comiendo un trozo de pizza con ansia viva como si fueran las tres de la mañana. Aunque… ¡Qué más da! Él a lo suyo y tú a disfrutar, no pienses mucho en el hecho de que haya convertido tu vagina en un plato.

 

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