¿Por qué no llegas al orgasmo?
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Primicia internacional: Entre el 10 y el 15% de las mujeres no han experimentado jamás un orgasmo (anorgásmicas es el palabro para definirlas) . De todos modos, no todo está perdido. Lissa Rankin, ginecóloga, lo tiene claro: “Tienes muchas posibilidades de que tu cuerpo esté perfectamente capacitado para alcanzar un orgasmo”. Siendo así, es mejor que conozcas de entrada cuales son los saboteadores más frecuentes del orgasmo:

TIENES COMPLEJOS: Muchísimas mujeres comienzan a verse defectos justo cuando la cosa empieza a ponerse interesante, y al orgasmo eso le sienta como un jarro de agua fría. La clave: no te ahogues en un vaso de agua. ¿Te preocupa ese olorcillo ahí abajo? Pues comparte una ducha (de agua caliente) con tu chico, y no escatiméis en el frota que te frota. ¿Te entra el agobio al pensar, en pleno acto sexual, la pinta que tienen últimamente tus pistoleras? Te recuerdo que hay alguien que te las está acariciando ahora mismo y no parece muy preocupado. Y… ¿qué decías de la celulitis?

TE SIENTES CULPABLE: Ay, el sentimiento de culpa. No hay nada como eso para llevarse al traste una noche de pasión desenfrenada. El educador sexual Dorian Solot explica que «numerosas mujeres han crecido escuchando la reprimenda de que eran chicas malas. Por eso, acaban por asumir que disfrutar del sexo y el placer equivale a portarse mal y, consciente o inconscientemente, intentan evitarlos». A menos que tengas otros motivos por los que sentirte culpable, o sufras algún trauma (hay muchos en los armarios infantiles que requieren tratamiento psicológico especializado), intenta subirte la moral. Solot recomienda: «Debes convencerte a ti misma de que eres una persona adulta a la que nada ni nadie impiden disfrutar plenamente de su sexualidad. Todos aquellos que te dijeron que ‘las niñas buenas no hacen esto’ se referían a las niñas, y tú eres una mujer hecha y derecha».

TE HAS PASADO CON LOS GIN TONICS: Sí, claro, una copa o dos te desinhiben cuando sales una noche de marcha, pero aguantarás hasta el final si optas por una bebida alcohólica de baja graduación. El alcohol, en exceso, te puede aguar la fiesta.

NO CONOCES TUS PROPIOS MECANISMOS:
Si no llegas a disfrutar a tope con tu pareja, puede que necesites familiarizarte contigo misma. Busca un hueco en tu agenda. ¿Tienes un ratito para ti? «El factor decisivo que convierte en orgásmica a cualquier mujer que se precie es saber explorar su propio cuerpo para descubrir qué le gusta más, en qué medida y cómo activar el resorte que le impulsa al orgasmo; solo entonces estará preparada para abordar el sexo en pareja», recomienda la doctora Betty Dodson, sexóloga y autora del libro Sex for One. Solot añade que, así, eres capaz de compartir estas técnicas con tu compañero de aventuras, en vez de esperar a que él sepa encontrar la fórmula secreta para proporcionarte el preciado Síiiiiiiiiiii.

TIENES PROBLEMAS DE SALUD:
Algunas dolencias, como la diabetes o la esclerosis múltiple, llegan a afectar al sistema nervioso y, en consecuencia, a tu potencial orgásmico. Y si estás pasando por una depresión, algunos antidepresivos (u otro tipo de medicamentos) también pueden interferir en tu capacidad para alcanzar el clímax. Pregúntale a tu médico por las alternativas, ya que puede haber otros tratamientos en los que no precises de fármacos que tengan efectos secundarios antieróticos.

Cortesía de womenshealth.com

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