Lo haces mal: estas son las cosas que provocan que el sexo con ellas se aburran en la cama
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Dicen que la pasión termina por acabarse, que el amor no dura para siempre y que el sexo se transforma con los años. No es igual la pasión que sentimos nada más empezar una relación que cuando llevamos años practicando sexo con la misma persona y todo termina convirtiéndose en rutina y posturas conocidas.

Puede. Pero también puede que tus relaciones sexuales estén decayendo porque lo estés haciendo mal.

Aunque se lo achaques al paso del tiempo, la realidad es que la pérdida de deseo en la pareja suele estar relacionada con errores completamente evitables. Aunque es más común que la crisis pasional se dé antes en las mujeres que en los hombres, ambas partes deben hacer un esfuerzo por renovar y mejorar sus relaciones sexuales.

En ocasiones se adquieren costumbres que desagradan a la otra persona

Quizás, la mejor forma de solucionar tus problemas en la cama sea plantearte si cometes alguno de los siguientes errores. En ocasiones se adquieren costumbres que desagradan a la otra persona y que no todo el mundo es de expresar por miedo a dañar a su pareja.

Si tu relación se está yendo al traste y tienes dudas de qué puede estar ocurriendo, repasa esta lista detenidamente. Puede que estés cometiendo alguno de estos siete errores fatales y seas responsable de estar matando la pasión en la cama.

1. Te pasas por alto los preliminares  

Muchas personas creen que con el paso del tiempo las caricias, besos y roces previos al coito están de más: total, ya nos conocemos y sabemos a lo que vamos. Sin embargo los preliminares son fundamentales para mantener la pasión en la cama.

De hecho, como explican en Il Messaggero, muchos sexólogos creen que son más importantes que el acto sexual en sí ya que ayudan a excitar a la otra parte, mejorar la lubricación, hacer que el sexo sea menos doloroso y sea más fácil alcanzar el orgasmo.

No siempre es necesario que dediques media hora a los preliminares o que des un masaje de cuerpo entero a tu pareja antes de practicar sexo, en ocasiones es tan sencillo como decir alguna frase insinuante que anticipe el deseo, un gesto seductor que la otra persona pueda entender, un soplido donde sepas que puedes conseguir un escalofrío…

2. ‘Hoy por ti…’: a menudo obvias su orgasmo

Con el paso del tiempo muchas parejas dejan de darle importancia a que ambas partes alcancen el orgasmo. “Ya si eso otro día tienes uno tú”. Bien, puede ser, pero no hay que abusar y ganar demasiadas veces la partida.

Aunque el orgasmo no es lo único importante y hay que darle importancia a los preparativos y al proceso, en general se entiende el clímax como el final de acto sexual y si obvias a menudo que tu pareja haya tenido o no un orgasmo, estarás contribuyendo a que la pasión desaparezca. La otra persona también está ahí por algo, y no eres sólo tú.

Nunca debes mirar a un punto fijo como las paredes o el techo durante el sexo. (iStock)
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Nunca debes mirar a un punto fijo como las paredes o el techo durante el sexo. (iStock)

3. Pierdes el contacto con tu pareja

Nunca debes mirar a un punto fijo como las paredes o el techo durante el sexo. Es importante mantener el contacto –especialmente el visual pero no te olvides del roce– con la pareja para que la otra persona no se sienta como un juguete sexual.

De hecho los sexólogos sugieren para estimular los cinco sentidos: vista, tacto, oído, olfato y gusto están a tu alcance para hacer de la experiencia sexual algo divertido, emocionante y placentero.

4. Evitas hablar de sexo

Tampoco tiene que ser el tema de cada sobremesa ni hacer coloquios postcoitales para saber qué tal ha ido la experiencia del día, pero hablar abiertamente de sexo es esencial para mantener la química en la pareja.

Trata de hacer críticas constructivas que no dañen la moral y autoestima de tu pareja

Sin tabúes ni mentiras, exponer los gustos personales, lo que ha estado o puede estar bien, lo que se quiere evitar de ahí en adelante o lo que se quiere probar de una vez por todas. Eso sí, en ocasiones la sinceridad está sobrevalorada, trata de hacer críticas constructivas que no dañen la moral y autoestima de tu pareja.

5. Preguntas siempre ‘¿qué tal he estado?’

Psicólogos y sexólogos coinciden en que la inseguridad y el pesimismo son los grandes enemigos de la satisfacción sexual. Para ambas partes resulta incómodo tener que estar alabando las virtudes de su pareja para que esta no se ponga triste y fortalecer su autoestima… Incluso cuando lo han hecho mal.

Saber escuchar y sentir a la otra persona mientras se practica sexo, puede ser mucho más útil que preguntar constantemente si el coito del día ha sido correcto.

6. Exageras demasiado (no van a darte el Goya)

A menudo, sentir placer mientras se practica sexo conduce a emitir gemidos y gritos, pero cuidado con que estos no sean reales. Exagerar los gritos o hacer uso de exclamaciones y frases carentes de significado para intentar “animar” a la otra parte y “demostrar” que estamos 100% en el acto, terminan por cansar y son poco creíbles.

7. Comparas con cómo era el sexo con tu ex (en voz alta)

En serio, las comparaciones nunca son buenas y mucho menos si estás comparando cómo era el sexo con tu anterior pareja. Ni qué decir si se te ocurre hacer esto mientras estáis en la cama… Por favor. Empatiza y piensa cómo te sentirías tú si te cuentan las proezas y maravillas de su ex antes o después de haber tenido relaciones.

Explicar con pelos y señales cómo eran tus relaciones sexuales previas no ayuda a nadie: tú seguirás pensando en tu ex pareja y la actual se sentirá bastante humillada y no dejará de compararse. Vive el presente y aprende a disfrutar de las novedades y diferencias en la cama de tu nueva relación.

Cortesía de elconfidencial.com

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