Las ocho peores excusas para no tener sexo con tu pareja
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A veces una persona no puede simplemente decir que no le apetece tener intimidad, por lo que se basa en excusas tontas con el fin de no hacer sentir mal a su pareja.

Uno de los grandes problemas en las parejas es la falta de confianza y completa sinceridad, por lo que muchos tienen problemas en decir “no quiero” o “no se me apetece” cuando la pareja les pide tener relaciones sexuales. Para no ofender a la persona que uno quiere, varios optan por valerse de las excusas.

A continuación las ocho excusas más frecuentes para negarse a tener intimidad:

“Tengo dolor de cabeza”: Es el pretexto más utilizado tanto por mujeres como por hombres. Sin embargo, son varios los estudios que han determinado que la migraña puede aliviarse o desaparecer, luego de haber mantenido relaciones sexuales. ¿El motivo? Antes, durante y después del acto sexual, se liberan endorfinas que funcionan como un analgésico, reduciendo o eliminando este tipo de dolencias, por lo que podríamos ir descartando esta excusa de nuestra lista.

“Estoy estresada/o”

Trabajo, preocupaciones, tareas pendientes invaden nuestra vida privada. Tenemos tantos problemas con los que lidiar a diario que nuestra cabeza no descansa. Es posible que suframos la falta de deseo sexual, pero si nos lo proponemos y dejamos de citarlo como excusa, el sexo puede ser un oasis en medio de nuestras dificultades, dado que muchos estudios han mostrado que el placer provocado por el acto sexual reduce el estrés y la ansiedad. Debemos procurar despertar el deseo de nuestra pareja, con caricias, besos, juegos preliminares, para ayudarlos a desconectar de sus conflictos y disfrutar del encuentro.

“No estoy de humor”: Una discusión en el trabajo, con nuestra familia o amigos, cuestiones económicas, entre otros, nos llevan a sentirnos de mal ánimo, y a dejar en último plano al sexo. Pero antes de ceder ante esta justificación, podríamos prestarle más atención a nuestra pareja, entenderla, mimarla, intentar cambiar su humor para que ambos puedan disfrutarse, antes de optar por el rechazo. Suele decirse que las mujeres son quienes más necesitan sentirse deseadas, cortejadas antes de hacer el amor, pero los hombres también necesitan de todo esto, y podemos ponerlo en práctica.

“Tengo sueño”

El sueño no debe ser una excusa aceptable. El sexo puede actuar como un sedante natural, que nos ayuda a dormir mejor. No sientan que están perdiendo horas de sueño; es todo lo contrario: Nos relaja y nos ayuda a inducir el mismo.

“Los chicos pueden estar despiertos”

Si nos regimos por el hecho de tener hijos, estaríamos realmente ante un gran problema o ante una gran excusa. Es posible no perder nuestra intimidad buscando los tiempos adecuados y propicios para el encuentro Cuando los chicos están durmiendo, en el colegio, en la casa de sus abuelos o amigos son algunas alternativas. Además, no necesariamente el sexo debe expresarse a los cuatro vientos, ni debe durar horas, podemos disfrutarlo con cierto silencio, y con las puertas bien cerradas para evitar interrupciones.

“Estás sucio”

Aquí ponemos el acento en el otro. Según algunos especialistas en terapias de pareja, es una de las quejas más esgrimidas por las mujeres, que suelen ser más sensibles con este tipo de asuntos. Su solución es tan sencilla como ducharse antes de ir a la cama, cepillarse los dientes, usar desodorantes, perfumes, en definitiva, estar bien aseados para el encuentro sexual.

“No tengo tiempo”

Otra de las excusas más utilizadas y poco sostenibles. Siempre debemos hacernos un espacio, por mínimo que sea, para complacer y pasar un momento con nuestras parejas. No necesitamos de mucho preludio ni de mucho tiempo para tener sexo, en este caso, es el momento de implementar el tan requerido “rapidito”, algo breve, espontáneo y a la vez excitante.

“Tengo mi período”

Un clásico entre los pretextos femeninos y que pocos hombres se atreven a refutar. Es cierto que en este momento, la mujer puede llegar a padecer de dolor y de cambios de humor, pero también es cierto que existen muchos analgésicos que alivian el malestar y pueden ayudarnos a tener días “normales”. Igualmente, en este punto es importante la compresión y la paciencia, y una buena alternativa para estos momento, es considerar la opción de tener sexo oral o de acariciarse mutuamente, sin la necesidad de la penetración.

Fuente: La Republica

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