Las cosas que nunca se deben hacer cuando sales con parejas
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Llevas un tiempo saliendo con una persona y decides conocer a los amigos respectivos, pero de uno a uno, sobre todo porque no tienes ganas de que hagan lo de siempre y empiezan a bombardear a tu nueva pareja con las anécdotas más ridículas tuyas de, por ejemplo, tu adolescencia, cosa que, les encantaría hacerte. Así que planteas comenzar quedando para cenar con otras parejas que entiendan que estas al principio de vuestro idilio y tal, y descartas automáticamente aquellas que solo hablan de hijos y de hipotecas porque, claro, no quieres que la velada resulte un peñazo.

También pasas de llamar a aquel amigo que siempre se presenta con ‘rollitos’ a la citas, y siempre se equivoca de nombre y tras el postre desaparecen. Conclusión: encontrar una pareja con la que poder conectar y salir de vez en cuando es más difícil de lo que parecía en un inicio, pero, afortunadamente para esto, como para casi todo, siempre existen algunos consejos. Esto es lo que tienes que saber si vas a citarte a dúo, según el libro ‘Buddy System: Understanding men and their frienships’, cuyo autor, el profesor de Trabajo Social de la Universidad de Maryland Geoffrey Greif, es experto en relaciones sociales y vida en pareja.

1. ¿Barato pero bien o ‘chic’ y caro?

No solo les ocurre a las parejas, cuando quedas a cenar con un amigo, a menos que tengas mucha confianza con él, tendrás que encontrar un punto medio entre su abultado bolsillo y el tuyo, tan vacío que incluso hay eco, o al revés. Con las parejas ocurre lo mismo, siempre es mejor empezar a quedar con personas que tengan un mismo nivel adquisitivo para evitar que se produzcan situaciones incómodas.

2. No todos leen Whatsapp al instante

Es bastante habitual, sobre todo cuando estás en ese momento en que te gustaría que todo el mundo supiera que ¡estás enamorado! Y te impacientas porque quieres dar un paso más y que conozca a esa pareja de amigos tuyos que son tan interesantes y de los que hablas sin parar, pero no hay manera de que te contesten un triste mensaje y empiezas a pensar ¿qué se traen entre manos? salieron con mi ‘ex’, porque se caían “tan” bien… Antes de que acabes por arruinar una amistad enviando uno de esos mensajes cargados de bilis dirigidos a ellos e indirectamente a ese “satanás” en la sombra que guía sus malas acciones, tranquilízate y piensa que no todo el mundo se comunica de la misma forma: hay quien oye el teléfono a tiempo, quien solo consulta el correo una vez a la semana o el típico despistado que solo al final del día recuerda responder ese whatsapp que se juró contestaría a la hora de comer. Así que sé paciente…

3. Es una pareja de amigos íntimos, ¿pero tanto?

Un buen consejo de Geoffrey Greif es fijar de antemano qué nivel de información personal vamos a compartir con la otra pareja amiga, o al menos entender que hay ciertos temas que pueden perjudicar tu tan reciente y amorosa relación, sobre todo cuando ya llevamos unas cuantas copas de vino. Por ejemplo, puede, es casi seguro, que a tu nueva pareja no le guste hablar delante de unos extraños a los que tú conoces hace años sobre vuestras proezas en la cama y sobre anécdotas que no sucedieron contigo, sino con “la otra”, la “innombrable”.

4. Esta es mi amiga, nos acostamos en la universidad

Puede que añadas “fue una tontería, estábamos borrachos” y luego “somos muy amigos”, pero mejor no lo hagas. Es decir, si realmente esa tal Ana y su novio son tan buenos candidatos a pareja amiga, omite esa información hasta que la relación madure o le costará muchísimo a la persona cruzar esa barrera del “donde hubo fuego…”. No obstante, eso no quiere decir que con el tiempo puedan nacer grandes amistades entre ex (novios, rollos, aventuras…) y actuales parejas.

5. Admite que tu vida social sufrirá cambios

Uno de los errores habituales cuando se comienza una relación de pareja es creer que tu vida cotidiana y, sobre todo, social no va a variar lo más mínimo. ¿Quieres saber qué tan buenos amigos tienes? Lo sabrás cuando, lógicamente, empieces a verlos menos porque has pasado de decidir enteramente sobre tus fines de semana a consensuarlo con tu nueva pareja –y qué narices, prefieres dedicárselos a ella, al menos por ahora–. Puede que pierdas algunos amigos por el camino y que también descubras que hay otros que permanecían en un segundo plano y que han subido posiciones al hacer sentir a tu nueva pareja “como uno más”.

Los expertos recomiendan que las parejas no se encierren en una relación, sino que amplíen su círculo de amistades, juntos y por separado. En este sentido, el profesor de la Universidad de Maine Roberto Milano sostiene que las interacciones de cada uno de los miembros, con otros amigos y conocidos, fortalece la identidad de pareja. Otras investigaciones señalan que salir con amigos, no únicamente parejas, fortalece la relación y puede ser un indicador de éxito.

Sea como sea, recuerda que una relación de pareja es un “todo hecho de partes”, para ser más concretos, dos. Es decir, no vuelques absolutamente todo tu ser en una persona, alimenta tu vida social, busca y mantén tu espacio y, sobre todo, ponte en alerta cuando los demás te hablen en plural mayestático y ya nunca te preguntan solo a ti.

Cortesía de elconfidencial.com

 

 

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