Así se siente con uno grande
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¿El tamaño realmente importa?

“Si tomas todas las precauciones apropiadas, tener relaciones sexuales con alguien con un pene grande puede ser realmente divertido” asegura Emma McGowan, quien apunta en ‘Bustle’ una serie de pautas que debemos tener en cuenta si llegados a la cama nos encontramos con un superdotado.

 

Antes:

Probablemente nunca te lo hayas planteado, pero los hombres con penes más grandes suelen tener dificultades para mantener una erección. No tiene nada que ver con que no estén a gusto, no les apetezca o no les motive la otra persona en absoluto. Cuanto mayor es el tamaño, más cantidad de sangre necesitarán en la zona para mantener el falo erguido, y esto se traduce en que, en muchas ocasiones, pueda costarles más de lo normal mantener relaciones sexuales largas.

“Es necesario asegurarse de que estás completamente mojada y lubricada antes de que ocurra la penetración”, explica la autora.

Si estamos sobre aviso –o tenemos margen para echar cuentas–, es recomendable saber en qué fase del ciclo menstrual estamos porque, entre otras cosas, el estado del cuello uterino varía. Durante la ovulación estará en su momento más álgido y las paredes bastante más blandas: es el mejor momento para una penetración profunda.

 

Durante:

Aunque la lógica te lleve a pensar que al ser más largo será ideal para posturas de penetración profunda y tratar de alcanzar, de una vez por todas, el misterioso punto G, cuanto más al fondo se empuje mayores daños puede causar.

Dos que pueden funcionar: la penetración vaginal desde atrás puede ser la más apropiada para que él aguante un poco más de tiempo y ella sienta menos molestias directas; o la vaquera, en la que la mujer se posiciona encima del hombre pudiendo controlar la cantidad correcta que puede y quiere introducir en su vagina así como que los movimientos no sean demasiado bruscos.

La vagina se alarga a medida que la mujer se va excitando. Si no se ha conseguido un punto de estimulación adecuado, el pene puede chocar directamente con partes sensibles del órgano sexual femenino. Así, de no escoger la postura adecuada y dejarnos llevar, se puede acabar dañando el cuello uterino, y eso duele. “¡La peor lesión sexual nunca vista! Créanme, un cuello uterino magullado no es un dolor que nadie quiera experimentar nunca”, confiesa MacGowan.

 

Después:

Tras mantener relaciones sexuales con un pene de gran tamaño, es bastante común sentir dolores y molestias. Pero no hablamos sólo ellas: “Si no había suficiente espacio para introducirlo la vagina puede haber apretado demasiado para conseguir que cupiese, y eso se traduce, básicamente, en un pene magullado”, resumen McGowan e insiste en trabajar a fondo los preliminares al menos durante 15 minutos antes de la penetración para que todo fluya sin problemas.
Para ellas también hay dolorosos inconvenientes con un nombre que solo de leerlo duele: desgarros vaginales. De darse, no tienen por qué ser graves, a veces con unos minutos –o días– de reposo sexual puede ser suficiente. Si pasado este tiempo el dolor no mengua, quizás convenga acudir a un médico y plantearse, la próxima vez, seguir los pasos expuestos.

 

Vía: http://www.elfarandi.com/

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