¿Por qué ahora tenemos menos sexo que antes?
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Ya no hay nada que escandalice a nadie en estos tiempos. Lo único notable, por lo menos,  es la ausencia del otro. De hecho, las muñecas sexuales increíblemente realistas que ya tienen “sentimientos” y prefieren palabras de “amor” son un complemento a las compañeras de piso holográficas que les dan consuelo a las personas solitarias, como Gatebox.

15%

De  los jóvenes estadounidenses entre los 20 y los 30 años nunca ha tenido sexo “completo”.

Por supuesto, estos dispositivos  tienen éxito en Japón, cuya población joven fue noticia el año pasado, al saberse que más del 40 por ciento de la gente entre los 18 y 34 años es virgen. Según el estudio hecho por las autoridades de ese país, muchos se obsesionan en los dibujos animados, consumen pornografía y no tienen estabilidad laboral, lo que hace que relacionarse e incluso pensar en un futuro con hijos sea complicado.  Por lo tanto, el sexo es algo inusual o inexistente.

Pero no solo ahí se queda el fenómeno: los “millennials” estadounidenses van por el mismo camino, según un estudio publicado en este año en la revista “Archives of Sexual Behaviour”. Este mostró cómo los jóvenes en sus 20 y 30 tienen menos compañeros sexuales y menos sexo que la Generación X o los “Baby Boomers”.  De hecho, el 15% de ellos, cuya edad oscila entre los 20 y 24 años, jamás ha tenido sexo completo. En la época de sus padres, la cifra era de un 6%.
 
Tinder no cambia nada

Hace algunos años, se veía a Tinder como una aplicación hecha para revolucionar el cómo se tenían relaciones sexuales en la era digital. Pero ya normalizado su uso, el sexo representa una “gran nada” ante la sobreoferta del mismo  y lo efímero que puede llegar a ser en estos días. “Ahora el sexo es más genitalizado, ni hay comunicación, ni una conexión emocional con él”, afirma para Metro  la sexóloga brasileña Flavia Dos Santos. “El sexo es comunicación y eso ya no existe, tanto a solas como en pareja. Hay distanciamiento del erotismo: pocas personas piensan en él a través de las sensaciones. Como la sexualidad está demasiado genitalizada y poco humanizada, ahora el sexo se trata con afán, como todos los aspectos de nuestras vidas. Ahí también entra Tinder, que corresponde al afán de lo instantáneo de estos tiempos: es para tener sexo rápido y satisfacer una necesidad. Así como cuando te enfermas y necesitas un antibiótico para aliviar tu malestar”, explica la experta.  En eso coincide Jean Twenge, psicóloga de la Universidad de San Diego, coautora del estudio sobre los Millennials y el sexo.

Los jóvenes, al estar tan conectados, no tienen relaciones. Pero también, concluye, estos están conscientes de lo que implica no tener sexo seguro y otros hábitos riesgosos, debido a la educación sexual impartida por lo menos en lugares como Estados Unidos. Aunque claro, esto no solucione problemas de fondo como la desconexión emocional y el hastío imperante ante las múltiples –y fáciles– ofertas de un encuentro sexual.

Esta premisa la complementa Flavia Dos Santos: “Tenemos que poner un freno. Volver a humanizar el sexo. Valorar esos momentos eróticos, para pensar en sexo, para expresarse, para disfrutar el placer. Hay que regalarse ese tiempo y acercarse no al sexo genitalizado. Hay que pensar en soluciones no para tener mucho sexo, sino buen sexo.”

Fuente: metrord.do https://www.metrord.do/do/destacado/2017/06/21/por-que-ahora-tenemos-menos-sexo-que-antes.html

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