Chistes del Abate Nicanor (Vol 8) / Chistes de Religiosos
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Disfruta de la séptima entrega sobre; chistes del Abate Nicanor vol 8 (chistes de religiosos), diviértete con las mejores tramas y mini-historias. Se estarán publicando historias diariamente sobre diversos temas; la mayoría de los personajes de Fullchola; serán los encargado de la categoría. ¡Ahora comienza a disfrutar de estos  grandes clásicos!

Para más chistes: Chistes del Abate Nicanor (Vol 7) / Chistes de Religiosos

Chistes del Abate Nicanor Vol 8


Se inunda un pequeño pueblito. El cura del pueblo desea quedarse en la inundación, ya que confía en que Dios vendrá a rescatarlo. En eso se acerca Pepe en una lancha, y le dice:

– Ey! Cura!, tengo una lancha, salvemonos!

El cura insiste que Dios lo salvará. Las aguas crecen. El cura ya se sube al campanario. Viene un helicoptero. Del helicoptero cae una escalera. El cura no la agarra. Sigue pensando que dios lo salvará.

Las aguas se ponen insoportables, y el cura se ahoga. Va al cielo. Le pregunta a Dios porque no lo rescató. Y Dios le responde:

– Pero la puta madre!, te mande una lancha y un helicóptero ¿y todavía me haces reproches?


Entra la pecosa a la iglesia y se va a confesar:

Cura: ¿Pecas hija?

Pecosa: Hasta en el culo, padre, hasta en el culo!


Como sabemos, la informática está abarcando casi todos los aspectos de las actividades humanas. Pues bien, esta vez le tocó el turno a la iglesia. El Vaticano se encargó de proveer a cada iglesia de su computadora y el software correspondiente. Una de las partes más interesantes del software era el módulo que calculaba las penitencias correspondientes de acuerdo al pecado que los feligreses hayan confesado. Pues bien, uno de estos días se acerca una joven al confesionario y le dice al padre:

– Padre, perdoneme porque he pecado…

– Esta bien hija, cuéntame.

– Sucede que estabamos a solas con mi novio y ya no pude aguantar la tentación y dejé que me la metiera, pero sólo me metió “la puntita”.

Entonces el padre carga los datos a la computadora, y luego le dice con un tono enojado:

– Pues ve y dile que te la meta toda, porque esta porquería me da con decimales.


En la Iglesia una chica llega al confesionario.

– Padre, quiero confesarme.

– Dime hija.

– Yo estaba con mi novio en la casa y mi madre salió a comprar algo…

– Sigue mi hija.

– Entonces él comenzó a besarme…

– Sigue, sigue.

– Entonces él me quitó la falda…

– Sigue mi hija, sigue.

– Luego me quitó la bombachita y…

– Sigue hablando, hija.

– Luego me hizo acostarme en el mueble y…

– Sigue hija, sigue.

– El se sacó su cosa y…

– Sigue, sigue, sigue.

– Entonces ahí llegó mi mamá.

– MALDITA VIEJA!


Hay un robo en el convento entonces la madre superiora y la monjita mas joven deciden ir a la comisaria a hacer la denuncia. El comisario las atiende y la madre superiora le cuenta:

– Nos robaron los candelabros!

– Y a mi me quisieron matar! -interrumpe la monjita más joven.

La madre superiora trata de hacerla callar y sigue contándole al comisario que también se robaron los cubiertos de plata.

– Y a mi me quisieron matar! – vuelve a interrumpir la monjita más joven.

La madre superiora le dice:

– Vos cállate! -y sigue contando- también nos robaron nuestras imágenes religiosas.

– Y a mi me quisieron matar! – insiste la monjita.

El comisario al escuchar a la monjita que decía que la habían querido matar le dice a la madre superiora que la deje contar por que la habían querido matar y la monjita comienza a contar:

– El más joven de los ladrones me dijo: decía que estoy apurado sino te hecho un polvo que te mato!


El profeta va a ver al rabino.

– Rabi, soñé que era el lider de 3000 hombres!

– Vuelve cuando 3000 hombres sueñen que eres su lider.


Una pareja de esposos tenía ya varios años casados sin poder tener hijos. Un sacerdote, amigo de ellos fue designado para ir al Vaticano y les prometió encender una vela allá para pedir que tuvieran hijos. Luego de casi 10 años, ya siendo obispo, regresó a su pueblo y visitó la casa de sus amigos. Cuando entró, vio varios niños que corrían de aquí para allá y a la señora con varios meses de embarazo.

– Hola -le dijo- ¿y todos estos niños?

– Son míos -dijo la señora- Desde que Ud. se fue al Vaticano y encendió la vela, he salido embarazada todos los años. Llevo 8 hijos.

– Es un milagro!! -dijo el prelado emocionado- ¿Y donde está su esposo?

– Salió de viaje para el Vaticano, fue a apagar la vela!


Via labiaba.com.ar

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