Chistes de Querre Querre (Vol. 7) / Chistes de Abogados
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Disfruta de la colección de chistes de Querre Querre vol 7 (Chistes de Abogados), diviértete con las mejores tramas y mini-historias. En los próximos días, se estarán publicando chistes diariamente sobre diversos temas, por otro lado, la mayoría adoptara un personaje de Fullchola como el encargado de la categoría. ¡Ahora comienza a disfrutar de estos  grandes clásicos!

Para mas Chistes: Chistes de Querre Querre (Vol. 6) / Chistes de Abogados

Chistes de Querre Querre Vol 7


Un bandolero mexicano se había especializado en cruzar el Río Grande de vez en cuando y robar bancos en Texas. Finalmente, se ofreció un premio por su captura, y un Texas Ranger emprendedor decidió rastrearlo.

Después de una búsqueda larga, rastreó al bandolero hasta una cantina. Lo encuentra, se para silenciosamente detrás del bandolero, apunta su revólver a la cabeza del bandolero, y dice:

– Usted está bajo el arresto. Dígame donde escondió el botín o le vuelo la tapa de los sesos.

Pero el bandolero no hablaba inglés, y el Texas Ranger no hablaba castellano. Afortunadamente, un abogado bilingüe estaba en la taberna y tradujo el mensaje del Ranger. El aterrado bandolero le contesta que el botín estaba enterrado bajo el árbol de roble detrás de la cantina.

– ¿Qué dijo? -le preguntó el Ranger.

El abogado contestó:

– Dijo que te vayas a cagar Gringo. No te atreverías a dispararme.


Un abogado distinguido murió y sus familiares decidieron incinerarlo, pero como el dinero no les alcanzaba decidieron hacer una colecta. Cuando se acercan a pedir la colaboración de una persona, ésta deposita en la urna tan solo un peso.

– ¿Sólo un peso?- pregunto el recolector – ¿Sólo un peso para incinerar a un abogado?

A lo que el hombre contestó:

– Ah!… ¿es para incinerar a un abogado?!. Ten 500 pesos para que incineres a 20 abogados.


Si un abogado y un Inspector de Impuestos internos se tiran desde un edificio , ¿quién muere primero?… no importa, con tal que se mueran los dos.


El perro de Querre Querre, corriendo sin correa entra en una carnicería y se roba un gran pedazo de carne. El carnicero siguió al perro hasta la oficina del abogado y le pregunta a éste:

– Si un perro entra corriendo sin correa a mi carnicería y se roba un pedazo de carne, ¿tengo el derecho de exigir al dueño del perro que me pague la carne que el perro robó?

El abogado contesta:

– Absolutamente.

– Entonces me debe usted 9 pesos. Su perro me robó un pedazo de carne hace unos momentos.

El abogado sin decir ni una palabra, escribe y entrega al carnicero un cheque amparando los 9 pesos.

Dos días después, el carnicero abre el correo de su casa y encuentra un sobre del abogado. Al abrirlo se da cuenta de que es una factura por $50 en concepto de honorarios por la consulta.


¿Por qué los del correo no hacen estampillas con imágenes de abogados?… porque la gente no sabría en que lado del sello deben escupir.


Una mujer con su hijita van a visitar la tumba de la abuela. Cuando vuelven a la casa, la nenita le pregunta:

– Mamá, ¿a veces entierran a más de una persona en una misma tumba?

– Por supuesto que no!… ¿de donde sacaste esa idea?

– En la tumba de al lado de la de la abuela me pareció que decía: “Aquí se encuentra enterrado un abogado y una buena persona”.


Una maestra pregunta a los chicos sobre los trabajos que realizan sus padres para ganarse la vida:

– A ver Pedro: ¿A qué se dedica tu madre?

– Es doctora, señorita!

– Bravo! Ven, una profesional!. Eso indica que las mujeres han ganado un lugar en la sociedad!… ¿y tu papá, Elenita?

– El es cartero, señorita!

– Cartero!, que oficio tan sacrificado… es realmente admirable. Los carteros son muy necesarios!… ¿y tu papá, Jaimito?

– Mi viejo toca el piano en un prostíbulo, señorita!

– Aaahhh, ya veo -dice la maestra avergonzada- Bueno, vamos a ver cuánto estudiaron de geografía, saquen una hoja.

Todo para cambiar de tema y que el resto no le preste atención al asunto. Más tarde, terminada la clase, la maestra va a pedir explicaciones al padre de Jaimito, el que la atiende muy cordialmente:

– Mire, yo no quiero meterme en su vida privada, pero Jaimito anda diciendo que usted toca el piano en un prostíbulo y quiero aclarar ese tema.

– Claro! ¿Y cómo carajo quiere que le explique a mi hijo de siete años que soy abogado?!


Via labiaba.com.ar

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