Chistes de Cara e Corcho (Vol. 1) / Chistes de Borrachos
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Disfruta de la primera entrega sobre; chistes de cara e corcho vol. 1 (chistes de borrachos), diviértete con las mejores tramas y mini-historias. Se estarán publicando historias diariamente sobre diversos temas; la mayoría de los personajes de Fullchola; serán los encargado de la categoría. ¡Ahora comienza a disfrutar de estos  grandes clásicos!

Para más chistes, véase: Chistes del Gallego Andurria (Vol. 1) / Chistes Gallegos

Chistes de Cara e Corcho Vol. 1


Estaban dos borrachos en un bar y uno le pregunta al otro:

– Oiga Cara e Corcho, hip!, ¿a usted por qué le gusta tomar?

Y el otro le contesta:

– Es que así me veo más bello y hermoso.

– ¿Cómo puede ser eso?

– No se pero cuando llego a mi casa mi mujer me dice, “ay, qué bonito el señor eh!”.


No somo nada

Entra un borrachito al velorio de un señor, se dirige al ataúd, observa al difunto y comienza a llorar con mucho sentimiento y a decir:

– No somos nada, hip, no somos nada.

Y así siguió llorando y diciendo esta frase, cuando se le acercó una de las personas que también se encontraba en el velorio y le preguntó:

– ¿Tanto quería a su amigo, señor, que le duele mucho su muerte? ¿De dónde lo conocía?

El borrachito se vuelve y le contesta muy enojado:

– ¿Pero no está oyendo que “no somos nada”?, ni familia, ni amigos, ni vecinos, ni conocidos.


Había una vez un borracho que llega a su casa a las tres de la madrugada y toca el timbre.

– ¡Ábranme la puerta! ¡Ábranme la puerta!

Y no le abrieron la puerta. Entonces fue al negocio de la esquina y pidió prestado un teléfono, y dice:

– Buenas noches, ¿está José Luis?

Y le responden:

– No, él no está.

Y dice:

– ¡Cómo diablos quieren que esté si no me quieren abrir la puerta!


Una vez Cara e Corcho iba manejando, y estaba en una curva que tenía una flecha. Él siguió de largo y se estrelló. Al rato llega la policía y le dice:

– ¿Usted no vio la flecha?

Y Cara e Corcho le responde:

– ¡Y al indio que me la tiró tampoco!


Una solución ingeniosa

Llega un borracho a un velatorio con una caja de herramientas, se acerca al cajón y ve a la viuda, que le acomodaba la peluca a cada rato al difunto, se compadece, y le dice:

– Salga un momento y yo le arreglo el problema.

A los 10 minutos llama a los parientes. Se acercan y ven con asombro que no se le movía para nada el peluquín. Se dirigen al hombre y le dice la viuda:

– ¡¡Muchas gracias!! ¿cuánto le debo por este favor?

Y él le contesta:

– No es nada señora, por 4 clavos locos, ¿qué le voy a cobrar?


Borrachos en misa

Entran tres borrachos a una iglesia en medio de una misa, totalmente desaliñados, con la camisa afuera del pantalón, caminando con dificultad a raíz del avanzado estado de ebriedad, con moscas volando a su alrededor, y un olor insoportable a alcohol.

Al tomar asiento, las mujeres que se encontraban cerca, se alejan espantadas, dejándolos sin nadie sentado cinco metros a la redonda.

Al notar esto, uno de los borrachos, le dice a sus compañeros:

– Compadre, hic… creo que estamos dejando una muy mala impresión,…. hic ….. y eso hay que arreglarlo ya …. hic.

Acto seguido, se pone de pié, y grita:

– ¡¡¡Que viva Jesús…. hic…. Nuestro Señor….. hic….. y también que vivan todos los Santos …. hic ….!!!
Ante esto, las mujeres comienzan a mirarlos con otros ojos, y comentan entre sí:

– Pobres hombres, están borrachos, pero son buenos cristianos.

Se pone de pié el segundo borracho, y dice a viva voz:

– ¡¡¡Que vivan todas las Vírgenes … hic …. y también todos los annnnnngelitosh…. hic …. !!!
Nuevamente las mujeres les sonríen y comentan entre sí:

– Si, son borrachos, pero religiosos.

Y le tocaba al tercer borracho, quien se pone de pié, pero no sabía que decir. Los otros dos lo apuran:

– Dele compadre… hic…. diga algo, que ya están todas con nosotros…

Entonces el borracho grita:

– ¡¡¡EL DIABLO ES TU AMIGO…. HIC…. EL DIABLO ES TU AMIGO…. !!!


Cara e Corcho llega al amanecer a su casa. Y su mujer, que lo esperaba desde la noche anterior, palo de amasar en mano, ya iba a hablar; y él la apura:

– ¿Qué ssshoy?

– ¡Sos un borracho perdido, desvergonzado, inútil y…!

El borracho la interrumpe:

– ¡Nooo, pregunto qué ssshoy!!!!!!… ¿lunes, marte, miércole?


En la noche del aniversario número 25 del felíz matrimonio, el esposo llega a casa, pero arrastrándose de la borrachera, de puro milagro encontró con su casa….

Cuando lo vé su esposa, muy indignada le dice:

– ¡¡Pero estás bien borracho!!… ¡No lo puedo creer! ¿por qué justo en nuestra noche de aniversario?

– Yo… sólo obedecí tus órdenes mi amor… ¡hip!

– ¿Cuáles órdenes, inútil?

– Leí tu nota ¡hip! que me decía…. ¡Te espero esta noche “embriagado” papito!

Y la esposa furiosa contesta:

Idiota!!! ¡La nota decía “ENVIAGRADO”!!!


Las Pruebas de Alcoholemia

Un policía de tránsito detiene a un hombre que va conduciendo erráticamente. Le dice que se baje del auto, y cuando el otro obedece le ordena que sople en el detector de alcohol. El detenido responde:

– No puedo hacerlo, oficial.

– ¿Por qué no?

– Porque soy asmático, y si soplo en ese tubo me puede dar un ataque de asma.

El policía le dice entonces:

– Bueno, sólo déme una muestra de orina que pueda analizar en la estación.

– No puedo hacerlo, oficial.

– ¿Por qué no?

– Porque soy diabético, y si orino se me puede bajar el azúcar.

El policía dice:

– OK, en ese caso le tomaré una muestra de sangre.

– No puedo hacer eso, oficial.

– ¿Por qué no?

– Porque soy hemofílico, y si me toma una muestra de sangre moriré desangrado.

El policía dice por fin:

– Entonces camine derecho sobre esta línea blanca.

– No puedo hacerlo, oficial.

– ¿Por qué no????

– Porque estoy borracho…


El Señuelo

Una noche un oficial de tránsito se dedicó a vigilar el estacionamiento de un bar en el que se realizaba una gran fiesta. Cuando llegó la hora de cerrar, el policía vió salir a un hombre tambaleándose, hablando incoherencias y con una botella en la mano. El hombre tropezó, cayó, se levantó y sacó sus llaves. El policía vio cómo el hombre intentó abrir siete autos, antes de encontrar el suyo. Cuando logró entrar, estuvo varios minutos tratando de encontrar la llave correcta para arrancar.

Tardó varios minutos en encontrar la llave correcta, siempre bajo la mirada vigilante del oficial. Ya todos los demás participantes se habían marchado. Cuando por fin el tipo logró encender su auto, se dirigió a la entrada del estacionamiento. Ahí el policía lo detuvo, le ordenó salir del auto y le realizó una prueba de alcoholemia. Para sorpresa del policía, la prueba dio como resultado 0.0.

– ¡Ésto no es posible! -exclamó. -Lo ví salir completamente borracho del bar, pero no tiene ni una gota de alcohol en su sangre. ¿Qué clase de persona es usted?

Y el hombre le respondió sonriendo:

– Soy el señuelo de esta noche…


No te tomes la vida demasiado en serio. No saldrás de ella con vida.

Elbert Hubbard.

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