Las 5 claves de la destitución de Rafa Benítez
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Rafa Benítez ha vivido un calvario desde que se hizo cargo del proyecto del Real Madrid este verano. Su caminar se convirtió en un camino de espinas por distintos motivos, que hemos resumido en Sportyou en cinco puntos tras su despido.

1. Distanciamiento con el vestuario.

Desde el primer momento, Benítez ha tenido encontronazos con los pesos pesados del vestuario. El primero fue con Cristiano Ronaldo en la pretemporada. Le costó reconocer que el portugués era el mejor futbolista al que había entrenado. Luego vinieron los roces con Sergio Ramos, aireados en la prensa, y los más recientes problemas con James Rodríguez, Isco, Kroos o Jesé. Demasiados frentes abiertos que le fueron alejando de los jugadores hasta convertir la convivencia en un mero trámite profesional.

2. Escasa identidad del equipo.

El Real Madrid nunca ha encadenado dos partidos buenos bajo su mandato. Ha caminado a trompicones, avalado por los resultados, hasta que llegó la goleada en casa frente al Barcelona. Las desconexiones de los jugadores en varias fases de los encuentros se los achacan al entrenador, además de la escasa cintura en los partidos grandes. Cambió el sistema de manera ocasional si bien el equipo demostró la sensación de jugar con un corsé, algo que no le gustó a la grada.

3. Falta de independencia.

Benítez llegó al Madrid avalado por el director general, José Ángel Sánchez, y enseguida Florentino Pérez filtró a los medios que quizás no era el entrenador ideal para manejar los egos que conviven hoy en el vestuario. Se sintió preso de varias necesidades del club, como apoyar la estrategia con Cristiano Ronaldo ante una hipotética salida o mantener en el once a Gareth Bale cuando el cuerpo le pedía otras cosas. Sólo a última hora prescindió de James Rodríguez, otro de los ‘protegidos’ del club. Florentino Pérez le concedió crédito hasta el partido contra el Valencia y cumplió su palabra de retirarle la confianza si no ganaba.

3. Falta de independencia.

Benítez llegó al Madrid avalado por el director general, José Ángel Sánchez, y enseguida Florentino Pérez filtró a los medios que quizás no era el entrenador ideal para manejar los egos que conviven hoy en el vestuario. Se sintió preso de varias necesidades del club, como apoyar la estrategia con Cristiano Ronaldo ante una hipotética salida o mantener en el once a Gareth Bale cuando el cuerpo le pedía otras cosas. Sólo a última hora prescindió de James Rodríguez, otro de los ‘protegidos’ del club. Florentino Pérez le concedió crédito hasta el partido contra el Valencia y cumplió su palabra de retirarle la confianza si no ganaba.

4. Falta de conexión con la grada.

El juego del equipo no fue del agrado del aficionado, que sentenció al entrenador después de la humillante derrota ante el Barcelona. Los pitos eran una constante cada vez que el nombre de Benítez era pronunciado por la megafonía del estadio. Se le tachó de blando con los jugadores y de escudarse en datos vacíos cuando el juego del equipo era mediocre, como sucedió en el partido ante el Rayo Vallecano.

5. Herencia envenenada.

El técnico tuvo que lidiar problemas que arrastraba el equipo del pasado como la situación en la portería, el desapego del club hacia Cristiano Ronaldo, la división en la grada desde la etapa de Mourinho, el amor de la plantilla hacia Carlo Ancelotti… Fuegos que fue alimentando en algunos casos por falta de mano izquierda o por escasez de autocrítica.

Cortesía de sportyou.com

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