La maldición del Madrid en Italia: sus cinco peores momentos allí
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Ha caído eliminado allí ocho veces desde 1989. Del 5-0 del Milán de Sacchi, al penalti fallado por Figo ante la Juve (2003) o el autogol de Rocha para el Torino.

El Real Madrid arrastra una maldición en suelo italiano. Hay que remontarse a 1987, cuando tumbó al Nápoles de Maradona, para encontrar la última ocasión en que eliminó a un club transalpino a doble partido. Desde entonces,ocho eliminaciones consecutivas: dos veces ante el Milán (88-89 y 89-90), cuatro ante la Juventus (95-96, 02-03, 04-05 y la temporada pasada), una con el Torino (91-92) y otra ante el rival de este curso, el Roma, en la 2007-08…

Aquí están sus cinco peores momentos en suelo italiano en la historia de la Copa de Europa:

1) La doble eliminatoria contra el Milán de Sacchi

Si algo ha quedado a fuego en la memoria europea de los madridistas niños durante la Quinta del Buitre, aparte de la dolorosa eliminación contra el PSV en 1988, fue el doble castigo sufrido contra el Milán. Un equipo de leyenda delineado por Sacchi con color anaranjado (Gullit, Rijkaard y Van Basten) y la brega del hombre que más de dos décadas después le daría la Décima, Ancelotti. En abril de 1989, y tras un 1-1 en el Bernabéu donde Sacchi desesperó al Buitre con la táctica del fuera de juego, al Madrid lo apisonó un rodillo en San Siro. Un 5-0 negro y punzante como un puñal. Marcaron Ancelotti, Rijkaard, Gullit, Van Basten y Donadoni. Una manita que pudo ser incluso más humillante. La edición siguiente, el camino les cruzó en octavos. Esta vez, en la ida en San Siro y con 1-0 ya, el árbitro alemán Aaron Schmidhuber se sacó de la manga un penalti a Van Basten (la falta de Buyo fue fuera del área) y el resultado fue un 2-0 desmoralizante que pesó como una losa. El mito del ogro milanista tomaba el papel del Bayern en las pesadillas blancas.

2) El travesaño de James en Turín.

La temporada pasada, el Madrid ya se veía en la final de Berlín contra el Barça. Tras el 1-0 de Morata para la Juventus, Cristiano empató en el 27′ y James tuvo el 1-2 en la cabeza en el minuto 40 pero su remate en el área pequeña… se estrelló en la madera. Un no gol justo antes del descanso en un momento con clara carga psicológica que hubiera podido cambiar significativamente la historia. Luego llegaría el penalti de Tévez a Carvajal en el 58′ que supuso el 2-1 y el gol de Morata en el Bernabéu. Fin a las aspiraciones de lograr la Undécima y golpe mortal al proyecto Ancelotti.

3) Obra maestra de Del Piero… y penalti fallado por Figo. 

El 15 de mayo de 2003 el Madrid de Del Bosque llegaba con ventaja a la vuelta de las semifinales de la Champions contra la Juventus. Un 2-1 en el Bernabéu que rápidamente se evaporó en Turín. Trezeguet ya había dado ventaja a la Vecchia Signora en el 11′ (1-0) y media hora más tarde Del Piero produjo uno de sus goles más bellos, que no fueron pocos. Il Pinturicchiopinchó un balonazo lejano, encaró a Hierro, al que sentó con un amago diabólico, esperó a que le saliera Míchel Salgado y le colocó a Casillas el balón por la rendija que no veía. Luego Urs Meier pitaría un penalti a favor del Madrid que Buffon le detuvo a Figo, Nedved asestó otra bofetada (3-0) y Zidane maquilló el resultado (3-1). Un palo durísimo para un Madrid que llegaba de levantar la Novena en Glasgow el año anterior.

4) El autogol de Rocha ante el Torino.

Vuelta de la emifinales de la Copa de la UEFA 1991-92 (15-4-1992) y el Madrid apareció en Delle Alpi con un exiguo 2-1 de renta. El catenaccio del Toro en el Bernabéu fue épico y en Italia no necesitó exhibirse. Un autogol de Rocha (la cruz con la que siempre cargó el brasileño en el Madrid) en el minuto 7 y el ambiente pesado de los tifosi acabó de hundir al equipo de Beenhakker. Para colmo, Martín Vázquez, que se había ido al Torino en 1990 por 400 millones de pesetas, inició la jugada del definitivo 2-0 de Fusi. Una decepción que se concatenó dos meses después con la primera Liga perdida en Tenerife

5) El gol de rebote de Pizarro en Roma.

La última vez que el Madrid visitó el Olímpico de Roma en eliminatoria a doble partido. Aquel 18 de febrero de 2008, el equipo de Schuster hizo lo necesario para ganar (se adelantó gracias a Raúl en el 8′) pero todo le salió del revés. Pizarro logró el 1-1 en un chut que pasó entre las piernas de Cannavaro y Ramos antes de que Gago se lo desviase sin querer a Casillas. Luego se produciría el 2-1 de Mancini pero Van Nistelrooy pudo cambiar el sino blanco con un balón al poste. Un cúmulo de desgracias donde Schuster se quejó del árbitro alemán Fandel y que culminaron con la baja de Ramos por acumulación de amarillas para la vuelta… en la que el Madrid acabó sucumbiendo por 1-2.

Cortesía de Carlos Forjanes

 

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