Todo Hombre debe saberlo para dejar de ser Víctima y ser Triunfador
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En el papel de víctima dice: “No tengo tiempo”; “Ellos lo hacen porque no tienen hijos”; “Sí me gustaría tener mi propio negocio pero no puedo dejar ahora un trabajo estable”. ¿Cuantas veces hemos dicho o escuchado estas excusas?

En un mundo donde las redes sociales y las reuniones de café ocupan la mayor parte de nuestro tiempo, estamos más ocupados que nunca… pero somos mucho menos productivos.

Si eres alguien que quiere empezar su propio negocio; alguien a quien le gusta la idea de trabajar por su cuenta; un ciudadano que quiere ser más saludable; o simplemente ser un mejor padre (o madre), entonces te mostraremos que lo único que te detiene es tu forma de pensar.

A continuación te presentaremos una lista de pasos, los cuales, si incorporas al menos alguno de ellos, serás capaz de dejar tu trabajo y ser tu propio jefe; conseguir el cuerpo de tus sueños; o simplemente pasar más tiempo de calidad con tu esposa e hijos.

Advertencia: estos pasos no son fáciles. Sin embargo, si puedes dejar tus sentimientos fuera, sacar tu cabeza de tu trasero y abrir un poco la mente, tendrás todas las herramientas necesarias para convertirte en una mejor versión, más productivo, y finalmente vivir tu vida con propósito.

1. Consigue el tiempo, no excusas

“Si te quejas tanto y no quieres el trabajo en el que estás, pero tienes que alimentar a tu familia o pagar tus préstamos universitarios, hay buenas noticias: ve a casa, pero en lugar de ponerte a ver Breaking Bad, ¡trabaja!”, dice Gary Vaynerchuk.

La verdad es que no solo se trata de tiempo. Todos tenemos las mismas 24 horas en un día. Se trata de averiguar lo que es realmente importante para ti.

Hazte un favor: un día completo, escribe cada hora lo que has hecho en los últimos 60 minutos. Si una de esas horas fue dedicada a ver “The Walking Dead”, y luego dices “no tengo tiempo para hacer ejercicio”, entonces te recomiendo que reevalúes tus prioridades.

Si ver el programa de las Kardashians es más importante que tu salud física o pasar tiempo con tus hijos, o trabajar en tu negocio, debes admitirlo y seguir adelante. Pero deja de crear obstáculos que no existen diciéndote a ti mismo que no tienes tiempo. Todos tenemos tiempo: el cómo la usamos es lo que separa a los ganadores de los perdedores.

Acción a realizar: Dedica de 3 a 4 horas cada noche (9 p.m. a 1 a.m.) para trabajar en tu negocio. Sacrifica una o dos horas de sueño durante la noche; pronto llegará el día en que no sea un sacrificio. Si trabajas por la noche, levántate más temprano y dedica unas horas cada mañana para hacer lo mismo. Consigue el tiempo, no excusas.

2. Desaparece

Todos hemos estado allí: te sientas en tu escritorio, listo para trabajar. Lo siguiente que sabes es que ya son las 2 am y has pasado las últimas 4 horas actualizando tu correo electrónico; retuiteando frases de motivación; recorriendo Instagram y preguntándote por qué nadie te está siguiendo…

Hiciste todo lo que debías hacer: ¡excepto trabajar!

Te despiertas a la mañana siguiente y no has avanzado ni un centímetro para alcanzar tu objetivo. Por extraño que parezca, de todos modos estás confundido en cuanto a por qué tu empresa se encuentra en el mismo lugar que estaba cuando empezaste hace 4 meses.

No se está moviendo la aguja.

Si dedicas de 3 a 4 horas para estar dando “vueltas” en internet, o para mantener la mirada fija en tu teléfono, no es lo mismo que 3 a 4 horas de trabajo sin distracciones, completamente enfocado. El problema es que, debido a que estabas en tu escritorio, en lugar de sentarte en el sofá, confundes esta pérdida de tiempo: no es el lugar, es la actividad la que adormece la mente.

Acción a realizar: cuando es el momento de trabajar, es el momento de trabajar. Antes de sentarte a trabajar en tu negocio, pon el teléfono en modo avión. Esto elimina cualquier interrupción de textos, llamadas telefónicas, notificaciones de redes sociales, etc. Descarga alguna aplicación como StayFocused, que te permite bloquear ciertos sitios durante todo el tiempo que quieras. Toma una taza de café, cierra la puerta y desaparece.

3. Haz el trabajo correcto

El responder correos electrónicos quizás es parte de tu trabajo, pero pasar tiempo trabajando en la única cosa que hará crecer tu negocio es mucho más necesario. Así que si eres escritor, por ejemplo, responder a los comentarios sobre un video en Facebook, nunca puede ser más importante que tu nuevo libro.

Esto no quiere decir que no es importante responder a tus seguidores o subir videos en tu canal de YouTube, pero esas cosas siempre deben venir después de que terminas tu trabajo más importante.

Pregúntate esto: ¿qué puedo hacer hoy que me va a llevar más cerca de donde quiero estar mañana? Si tu objetivo es escribir un libro, entonces responder correos electrónicos no es donde debes aplicar la mayor parte de tu tiempo.

Acción a realizar: Tomar del 80 al 90% del tiempo que puedes dedicarle a trabajar y asígnalo a una sola cosa. Si todo lo que tienes son 2 horas, entonces toma 100 minutos de ese tiempo para realizar tu tarea más importante y punto. Realiza esto hasta que hayas alcanzado una posición en la que puedas dedicar 4 horas por día a una sola cosa. Aquí es donde se encuentra la verdadera definición de productividad.

4. Crea una Universidad sobre ruedas

Acción a realizar: encuentra un podcast o un audiolibro para ayudarte a ampliar tus conocimientos sobre un tema determinado mientras conduces o viajas en autobús. Esta simple estrategia te permitirá escuchar un libro nuevo cada semana, que en un mes será más de lo que la mayoría de la gente lee en toda su vida adulta. Convierte tu coche (o autobús o tren) en una universidad sobre ruedas.

5. Organiza tu espacio de trabajo

Según una investigación, un espacio de trabajo desordenado elevará los niveles de cortisol y disminuye la productividad.

El desorden bombardea nuestra mente y nos hace sentir ansiosos y abrumados. Peor que eso: lleva nuestra atención lejos de lo que debería ser el objetivo principal.

Acción a realizar: antes de que abandones tu escritorio al terminar el día, organízalo. Asegúrate que todo esté colocado cuidadosamente donde pertenece, y tira cualquier elemento que no necesites o utilices. Un espacio de trabajo claro permite una mente clara: organiza.

6. ¡Abre los ojos!

La mayoría de las personas actúan al revés.

Esto es lo que quiero decir: programan sus proyectos; la ida al gimnasio; el tiempo de reflexión, justo después o a la misma hora de su programa favorito de televisión o algún juego de futbol. ¡Al diablo con eso!

Si tu negocio o tu salud están fallando, en general, quizás es tiempo de darte cuenta que la pesca, las noches de póker y cerveza con tus amigos, ¡no son una prioridad!

Acción a seguir: con el fin de hacer una lista de todo lo que es más importantes para ti (tu esposa, tus hijos, salud, tu legado, los reality shows, deportes, fiestas, etc.). Siguiente – y esto puede sonar duro- abre los ojos y nunca dejes que las cosas más abajo en la lista se coloquen como tus prioridades.

7. Aléjate de esas personas tóxicas en tu vida

En pocas palabras: la manera más rápida para convertirse en un perdedor, es pasar el rato con los perdedores.

Tal vez no son perdedores en el sentido tradicional. Tal vez fueron a una universidad de prestigio, consiguieron grandes puestos de trabajo,se ganan bien la vida y son bastante buenos padres. Aún así, no están exentos de ser cortados. Hay dos tipos de personas en este mundo: impulsores y anclajes.

Los Impulsores te empujarán a trabajar más duro y a sacar lo mejor de ti.

Las Anclas, por el contrario, no hacen más que tomar cosas de tu felicidad, tus ambiciones, y asfixiarse en la negatividad.

Acción a realizar: mira el video a continuación; identifica a las personas en tu vida que se adaptan a las personalidades que se describen y corta el cordón umbilical.

8. Aprende a decir “No”

Algunos compañeros de trabajo te piden ayuda. Los compañeros de clase solicitan tu ayuda con un proyecto. Tus amigos necesitarán una mano extra para hacer alguna cosa. Cuanto mayores nos hacemos, más compromisos tenemos… y es difícil decir no…

“Cuando uno dice que sí a algo, es imprescindible entender que a algo le estás diciendo que no”, dice Gary Keller.

Cada vez que dices sí, haces un compromiso. Cuando le dices a tu amigo que lo ayudarás a pintar su casa, en realidad le estás diciendo a tus hijos que no los puedes ayudar con sus tareas; o a tu pareja, que no estarás en casa; o diciéndote a ti mismo que no tendrás tiempo para escribir hoy. Así que antes de decir “sí”, ya que no quieres decepcionar a alguien, piensa en la cantidad de personas que pueden afectarse, incluido tú mismo.

Acción a realizar: si un compañero de trabajo necesita ayuda con un proyecto, pero esto significa 2 horas menos de trabajo en tu negocio, simplemente mira en tu lista de prioridades si tu negocio está en primer lugar que tus compañeros de trabajo y sus asuntos personales. Si tu negocio es lo primero, a continuación, solo debes decir: “no”.

9. Deja de hacer múltiples tareas

“La multitarea no es más que la oportunidad de meter la pata en más de una cosa a la vez”, dice Steve Uzzell.

Si alguna vez entrevistas a alguien para un trabajo, pregúntale cuáles son sus fortalezas. Si su respuesta es: “ser multitarea”, estrecha su mano y dile adiós.

La multitarea es una tontería. ¿No lo crees?

Trata de responder los correos electrónicos de tus clientes mientras que avanzas y retrocedes en el documento en el que estás escribiendo la propuesta de tu libro.

Ahora revisa cuánto tiempo te toma si acabas de escribir primero la propuesta de tu libro, y luego respondes los correos electrónicos de tus clientes. La razón es simple: cuando tratamos de hacer varias cosas a la vez, estamos almacenando y restaurando el estado de un proceso. Esto se conoce como cambio de contexto. Además de eso, estamos cometiendo más errores debido a la insuficiente atención a la tarea en cuestión: es una pérdida de tiempo.

Un estudio realizado en la Universidad de Stanford encontró que la multitarea es menos productiva que hacer una cosa a la vez. Encontraron que los que se enfrentan regularmente con un bombardeo de información no pueden concentrarse, recordar la información, o cambiar de un trabajo a otro, a diferencia de aquellos que se centraron en una sola cosa.

Acción a realizar: En orden de importancia, termina una tarea a la vez. que sea menos el cambio de contexto y más la atención a la tarea en cuestión. Así serás más eficaz y eficiente con tu tiempo. ¡Deja de tratar de hacerlo todo a la vez!

10. ¡Sé un hombre!

Los niños hacen lo que quieren hacer; los hombres hacen lo que deben hacer.

Deja de pasar el tiempo quejándote y quejándote de lo difícil que son las cosas, o de decir que preferirías estar de pesca en lugar de trabajar. Haz el trabajo.

¿No estás de humor para hacer llamadas de ventas a 20 clientes? ¡Llámale a 30!

¿Estás demasiado cansado para ir al gimnasio? ¡Levántate y da un esfuerzo extra!

¿Tu hijo quiere jugar a la pelota, pero está tu programa favorito en la televisión? ¡Apágalo!

Acción a realizar: olvídate de cómo te sientes; es irrelevante. Sé un hombre y haz lo que tengas que hacer.

 

Vía: La Guía del Varón

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