Sigue estos consejos al chequear los cauchos del carro
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En ocasiones no prestamos la suficiente atención a los cauchos de nuestro automóvil, hasta no tener un problema o hasta planificar un viaje. Sin embargo, no hay mejor idea que revisarlos periódicamente, para anticiparnos a los diversos problemas que pudieran sufrir, los cuales son a menudo extremadamente sencillos de solucionar. En esta nota veremos algunos de los inconvenientes más habituales que pueden sufrir nuestros cauchos.

  • En la revisión periódica observaremos el aire presente en las ruedas, controlando que no haya desinfles abruptos sin explicación aparente. También analizaremos la forma del caucho, analizando la presencia de bultos u otros detalles. A continuación, analizaremos la superficie de apoyo del caucho contra el asfalto, intentando descubrir, si los hubiera, diferencias de uso, deterioro en algún sector en particular, o bien el desgaste propio del “dibujo” de la rueda.
  • Si un lado de la rueda ha sufrido mayor desgaste que el otro, pudiera tratarse de un desajuste en la dirección o en la suspensión del vehículo. Debemos observar las cuatro ruedas, evaluando similitudes y diferencias, y consultar al especialista. Si, por el contrario, encontráramos mayor desgaste en el centro del caucho, es decir: en el centro de la “banda de rodaje” o superficie de contacto del caucho, puede tratarse de que hay demasiado aire en las ruedas. Si, en cambio, se observara un resquebrajamiento o desgaste inusual, en particular a los lados del caucho, podría deberse simplemente a la falta de aire en las ruedas. Controlar entonces las libras de presión de acuerdo a lo ideal para el vehículo y su uso, y controlar pasados unos días revisando cambios o persistencias en el problema.
  • La deformación de un caucho podría tratarse de un golpe o bache al andar o al estacionar. Corregir el problema si este pudiera poner en peligro la estabilidad del vehículo o de la rueda. Por su parte, el alisamiento del dibujo del caucho puede deberse a un exceso de uso, o bien a una mala alineación. El andar del coche también puede darnos señales del estado de los cauchos. Por ejemplo, si pasados los 90 Km/h el coche vibra, puede que tengamos un caucho desalineado. Se debe controlar la alineación en un taller especializado, para evitar futuros incidentes.
  • Si los neumáticos sufrieran desgastes más a menudo o a mayor velocidad que lo normal, debemos prestar atención. Estos desgastes veloces y excesivos pueden deberse a la forma de conducir del piloto (frenadas bruscas, aceleraciones excesivas, curvas pronunciadas continuamente), o bien a otro factor, como el estado de las carreteras o la calidad de los cauchos.

 

 

 

Vía: comohacerpara

 

 

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