¿Cómo saber si estas muy borracho?
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A menudo las reuniones entre risas y tertulias son acompañadas de un bueno vino para la gente fina; de un elegante whiskey para los empresarios; de un fogoso shot de tequila para las reuniones “solo chicas”; de un sabroso ron para los peloteros y finalmente de unas cervezas heladas para la gente que toma en la esquina, con guitarra y cajón.

Cual sea el contexto en el cual alguien bebe estos estimulantes brebajes, el efecto del trago es igual de travieso e inevitable. Sin embargo, por la emoción del momento, las señales que nos advierten de un pronto disparo etílico pasan desapercibidas. Esto trae consecuencias fatales como la intoxicación alcohólica, linchamientos entre parroquianos y embarazos no deseados. Además, provoca la perdida de billeteras, llaves, celulares, joyas y finalmente, y no por eso menos importante, la perdida de la castidad. “Cuántas primeras veces son producto de una inesperada borrachera”.

Para evitar estas anecdóticas y traumáticas experiencias lea esta guía. Por fines prácticos hay 2 categorías para saber si te encuentras alcoholizado: las señales físicas y las señales psicológicas.

Señales físicas:

La primera señal que te estás pasando de tragos es que tu voz y tu risa empiezan a subir de volumen, lo que empezó en una conversación casi susurrada se convierte en un alboroto en el cual gritas para ser escuchado. Luego, esto evoluciona hasta llegar a su máxima expresión, que es cuando empiezas a cantar a gritos, solo o en grupo, el himno nacional, alguna canción popular o una canción de moda.

La segunda señal es el adormecimiento de la lengua, la dicción empieza a fallar, la voz se convierte en una melodía aguardentosa y se empieza a destruir el idioma. Esto en casos graves lleva a la invención de nuevos idiomas, la gente empieza a hablar idiomas no creados o resucitan lenguas muertas, si estás en esta fase: preocúpate. Otra señal es la lucha interna por mantenerte de pie, mirando fijamente un solo punto y respirando profundamente, a pesar de tu esfuerzo, eres solo un risible péndulo humano.

La última de las señales para detectar tu estado etílico es el sabor de los tragos, si un shot de tequila te sabe a juguito de fresa, tus papilas gustativas fueron destruidas por el licor consumido. En este caso busca un baño y devuelve el trago por dónde entró a tu cuerpo, para decirlo de forma elegante.

Señales psicológicas:

La primera señal de que vas a tener problemas por tanto alcohol ingerido es cuando no entiendes lo que te dicen. Esto por ejemplo cuando te preguntan: ¿Cómo te llamas?, tú escuchas: ¿blablu ble blablas?, a lo que respondes con una sonrisa impostada y un tímido: “Si, claro”. En realidad no entendiste un carajo, solo respondes con esa frase a todo lo que oyes.

Luego cuando vas a bailar, te sientes en un velocidad por encima que la del mundo que te rodea, ves todo como si estuviera en calidad FULL HD, todo va lento y los detalles son claros. Las luces de la discoteca viajan a velocidad tortuga, mientras bailas casi y las puedes esquivar. Otra señal inequívoca es cuando tu estándar de calidad desciende considerablemente, te pones a bailar y, muy probablemente, a besar a esa chica de la que tan mal hablabas, de la cual decías: “Yo a esa chica no beso ni cagando”, castigo divino: amaneces con esa chica. No escupas al cielo que te caerá en el rostro.

Una señal más es cuando te crees un líder político, religioso y deportivo, te sientes todo un orador, brindas un discurso sin parar y, según tú, das cátedra sobre algún tema. Pobre muchacho, en realidad solo haces el ridículo. La última señal psicológica es cuando piensas que eres superman y te lanzas de un puente, aunque parezca extraño, esto suele pasar, me ha pasado.

 
Hay que tener cuidado con todas estas señales, en caso de percibirlas para la mano con el trago. En su defecto, puedes dejarte llevar por la vida bohemia y hacerte responsable por lo que te suceda. Valga aclarar que no es tan malo como parece, a veces te puede regalar una anécdota que contar con entusiasmo, total, las buenas historias no comienzan con un plato de lechuga.
Vía: http://puntaypua.blogspot.com/

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