La historia del bolígrafo, un objeto cotidiano
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Los objetos cotidianos también tienen su historia y vale la pena conocerla.

En los años 30 del siglo XX, un periodista húngaro y judío, junto con un amigo ( Ladislao Biro y Juan Jorge Meyne respectivamente ) intentaban inventar un prototipo de artilugio que reemplazara a la pluma estilográfica. La pluma se empleaba desde el siglo XlX y tenía algunas dificultades técnicas, ya que había que reponer la tinta y era muy frecuente mancharse con ella.

Tras varias pruebas, en 1938 Biro y su amigo consiguieron crear el bolígrafo y patentarlo. Solucionaron varios problemas: la tinta estaba ya incorporada y descendía hasta la punta, que al ser redonda se deslizaba por el papel con mucha facilidad y sin manchar. El primer modelo de bolígrafo se llamó birome ( por la contracción de Biro y Meyne ) y todavía se emplea esta palabra en Argentina. Precisamente fue a este país donde tuvieron que huir Biro y su amigo, porque su condición de judíos en Europa les hacía temer por sus vidas tras la irrupción del nazismo.

Al iniciarse la ll Guerra Mundial, el ejército de EEUU compra una importante cantidad de bolígrafos, los cuales son útiles para los soldados, no sólo para escribir, pues también se podían utilizar como arma blanca.

A partir de la ll Guerra Mundial, su uso estrictamente comercial se extiende por todo el planeta y la clásica pluma estilográfica se convierte en un objeto decorativo o en un accesorio elitista.

El francés Marcel Bich adquiere la patente del bolígrafo en Europa y empieza a popularizarse el modelo más conocido e internacional: el Bic. Hay un dato curioso en relación con este bolígrafo: no se denomina Bich porque en inglés bitch significa prostituta y se consideró que el término Bic resultaba más apropiado.

La idea básica del bolígrafo continúa siendo la misma que en los momentos de su creación y la prueba evidente es que el clásico Bic sigue utilizándose desde los años 40.

El bolígrafo tradicional ha incorporado algunos elementos: modelos con varios colores, la goma de borrar tinta e incluso puede incorporar otros dispositivos ( cámaras o micrófonos ).

La historia del bolígrafo representa el éxito de los inventos sencillos. Recuerda el caso de dos invenciones muy simples y al mismo tiempo revolucionarias: el post it y la fregona.

 

Vía: Historiapedia

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