La ciencia resuelve el misterio del extraño “Déjà vu”
Califica esta publicación

Falsas memorias, sueños nocturnos, un “fallo en el cerebro”, recuerdos de una vida pasada o simple imaginación. Estas y otras sensaciones se relacionan a los conocidos “déjà vu”, una extraña situación en donde parecemos ya haber vivido algo que acaba de ocurrir.

Según varios estudios al menos un 80% de las personas afirma haber experimentado esta situación, que hasta ahora no ha tenido una respuesta clara en cuanto a su origen, y que se ha retratado en películas como Inception y Matrix.

Sin embargo, de acuerdo a una nueva investigación, este fenómeno sería más sencillo de explicar de lo que pensamos y sería sólo un reflejo de una comprobación de hechos realizada en el cerebro, lo que señalaría que el órgano funciona de manera correcta.

En el estudio, realizado por la Universidad de St. Andrews en el Reino Unido, el psicólogo y neurocientífico Akira O’ Connor empleó una técnica para “implantar” una memoria falsa en un grupo de voluntarios. Así, se les entregó una serie de palabras relacionadas pero sin especificarles cuál era la palabra clave que las reunía, como por ejemplo “sueño”, “cama”, “almohada”, “noche”, pero sin referirse al término “dormir”.

Tras la prueba, se les consultó si habían oído alguna palabra con la letra “D”, a lo que respondieron que no, aunque pasado un tiempo se les preguntó nuevamente y en su mayoría creyó escuchar la palaba clave.

Asimismo, en todo momento su actividad cerebral fue monitoreada descubriendo que las zonas más activas no se relacionaban con la memoria, sino con el área de la toma de decisiones, activadas al encontrar algún “error”. El estudio señala que cuando el cerebro detecta una de estas memorias falsas, busca recordarla a través de un “escaneo” de su banco de memoria, y al no encontrarla se produce la confusión. Por lo tanto, el déjà vu no es más que un mecanismo de alerta que revela que el cerebro se encuentra en buenas condiciones y que es capaz de “cuidarse solo”.

De acuerdo al investigador, estas conclusiones son aún preliminares, pero señalan un buen camino para resolver a uno de los misterios más populares del cerebro humano.

 

 

Vía: msn

Déjanos un comentario