65 frases que dicen todas las mamás
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Esos seres incombustibles que lo hacen todo por nosotros sin pedir mucho a cambio. Ellas que todo lo pueden, todo lo saben y que, en mejor o peor medida, nos han educado a lo largo de nuestras vidas. Ellas, que fueron niñas, madres y abuelas. Ellas a las que es imposible no tener en cuenta cuando algún problema se nos viene encima. Para todas ellas, que hoy celebran su gran día, recopilamos estas frases con las que todo hijo o hija se han educado y escuchado en algún momento de su vida…

1. – Mamá, ¿qué hay de comer?
    – Comida.
(Gracias mamá, menos mal que no hay piedras).

2. Mamaaaaaá, ¿donde están las zapatillas rojas?
    – En su sitio
    – Pero, no las encuentro. Aquí no están.
    – Como vaya yo y las encuentre, te enteras.

(No se sabe la fórmula o la teoría de porqué las madres siempre terminan encontrando los objetos perdidos, pero lo hacen).

3. – Cuando tengas tu casa harás lo que quieras. Mientras vivas en esta casa se hará lo que Yo diga.

(El Yo como ser todopoderoso, que todo lo sabe y todo lo puede).

4. – Pero si a Fulanita le dejan ir.
    – Me da igual Fulanita, mi hija/o eres tú.

(Es gastar saliva a lo tonto comparar tu vida con la de tus amigos, la respuesta siempre es y será la misma).

5. ¿Qué pasa? Que tus amigos no tienen casa, o ¿qué?

(Queriendo decir: que se vayan ya, ¿no?)

6. – Todos mis amigos lo hacen
    – Y si todos tus amigos se tiran por un puente, ¿te tiras tu detrás?

(Hombre mamá depende del puente, si es el puente de Ronda pues no. Esa respuesta sólo la pueden dar los atrevidos que no tuviesen miedo a un zapatillazo por represalia).

7. – Si te duele es que está curando.

(Perfecto dominio de los conocimientos de enfermería el de las madres).

8. Mamá dame dinero para ir al cine.
    –
Tú qué te crees que soy, ¿Un banco?

(A quién no le han dicho esta frase alguna vez en su vida en cualquiera de sus variantes).

9.Si estás enfermo para ir a clase, también lo estás para salir con los amigos.
(De lógica aplastante).

10. – ¿Por qué raspaste en matemáticas?
       – Mamá, hemos raspado todos.
       – Me da igual todos. A mi me importas tú.

(No importaba si el profesor era bueno o malo, ni si el 100% de la clase había suspendido. Tú eras lo único importante para ella y no había cabida para las comparaciones).

11. – Deberías aprender de Fulanito.

(Eso sí, si un amigo tuyo era mejor que tu en algo, ahí las comparaciones si estaban permitidas).

12. Esto no es un hotel en el que uno viene, come y se va.
(Vaya no me había dado cuenta mamá, gracias por la aclaración).

13. – No me he pasado 2 horas cocinando para que no te comas la comida. Te la comes.

(Ni aunque hubiese tardado 15 minutos en hacerla cabría esa posibilidad).

14. – No tardes, y me traes el vuelto.

(Dueñas de la economía familiar, siempre había que ir a por el pan con el dinero contando y traer el ticket de vuelta. Lo bueno es que casi siempre te quedabas con la propinilla).

15. – ¿Te lo acabas? ¿O te lo meto con embudo?
(Ante esa frase, uno siempre prefería masticar a contemplar la posibilidad de que tu madre cumpliera con su amenaza).

16. – Como sigas te hago la ortodoncia gratis.

(Otra de sus habilidades ocultas: dentista-ortodoncista. Cuando llegaban al extremo de decir esta frase es que sabías que algo muy malo estabas haciendo).

17. – Abrígate, que hace frío.
(De nuevo, usando su lógica para aconsejarte).

18. – A ver si te cortas el pelo, hijo, que dentro de poco no vas a ver ni torta.

(Es la manera más común de las madres de decirle a sus hijos varones, que les disgusta sobremanera el largo de su cabellera y que hagan algo al respecto cuanto antes).

19. – Eso que llevas, ¿es un vestido o una camiseta?

(Indirecta muy directa que deja entrever su desaprobación absoluta con respecto al vestuario elegido).

20. – Bébete el jugo antes de que se le vayan las vitaminas.

(Las madres siempre preocupándose por la nutrición de sus hijos).

21. – No te tragues el chicle, que se te va a pegar el estómago.

(La mentira más grande jamás contada pero que creías a pies juntillas si lo decía tu madre).

22. – Antes de salir, cierra la puerta comprueba que todos los fuegos están apagados.

(Da igual si como hijo no tenías antecedentes por pirómano, el consejo nunca estaba de más).

23. – Lo negro del plátano se come y está buenísimo.
(Si tu lo dices mamá…).

24. – Esto ya pasa de castaño oscuro.
(Frases made by mamá. A su aire).

25. – Hasta que no lo rompas no te quedarás tranquilo.
(Siempre con el don de la predicción incorporado).

26. – Por si acaso, hijo, por si acaso.
(Tu vida siempre dependía de “por si acaso” esto o “por si acaso” aquello).

27. – No voy a tirar comida, ¿sabes cuántos niños se mueren de hambre en África?

(Desde tiempos inmemoriales, es de conocimiento popular materno el hecho de que, en África, los niños pasan hambre. Parece que en ningún sitio más).

28. – Es de bien nacidos ser agradecidos.
(Frase de madre enseñando una de sus primeras lecciones).

29. – Mamá, que me han castigado sin motivo en el colegio.
      – Algo habrás hecho.

(Tu madre te conoce mejor que nadie y te quiere de igual forma porque te conoce).

30. – Que sea la última vez que….(cualquier cosa mala).
(Ultimátum de madre).

31. – ¡Te lo dije!
(La frase que siempre odiaste oír).

32. – Eres igualito que tu padre.
(Hombre, ¡a quién se va a parecer tu hijo, mamá!).

33. – Dame una llamada perdida cuando llegues.
(Cuando llegaron los móviles, llegó esta frase y no han evolucionado con la tecnología. Las llamadas perdidas son las mejores).

34. – Un día me vas a matar del disgusto.
(Exageración de madre).

35. – Ya vendrás a mi cuando necesites algo.
(Los niños que son padres ahora, lo saben).

36. – Esto me va a doler más a mi que a ti.
(¿Tú crees, mamá?)

37. – Si no te las comes, te las cenas y si no, te las desayunas.
(Lentejas de desayuno. ¡Qué rico!)

38. – Como no pares de llorar te voy a dar Yo razones para que lo hagas de verdad.

(De nuevo el Yo todopoderoso. Y esa frase tan sonada para demostrar que tus llantos son en realidad, lágrimas de cocodrilo).

39. – No aceptes caramelos de un extraño.
(Primer consejo incorporado en el kit de madre).

40 – Ponte recta, que te va a salir joroba a tu edad.

(Las hijas de todo el mundo han oído esto alguna vez en su vida. Eso, y “siéntate con las piernas cruzadas”, “compórtate como una señorita”, etc.).

41. – Si eres mayorcito para trasnochar, lo eres para madrugar.

(Ellas saben que no es lo mismo pero la contundencia de la lógica resulta aplastante).

42. – Como te caigas, vas a cobrar.
(¡Encima! Resulta que si me caigo me toca el premio y el bote).

43. – Pero, ¿qué he hecho yo para merecer esto?
(Frase de madre desesperada que se lanza al victimismo para ver si así obtiene resutlados).

44. – ¿Vas a ir así vestida?
(Creo que a tu madre no le gusta como vas vestida).

45. – Mamá, ¿me compras una moto?
      – Dos, te voy a comprar.
(Conocimientos de multiplicación aplicados a la ironía).

46. – No hagas eso, que te, que te, que te, que te….
(No es un helicóptero sobrevolando, es tu madre que se ha atascado para no liarla más).

47 – Te cuento hasta tres: 1, 2, y 3.
(No habían medias tintas. No existía el dos y medio con tu madre).

48. – “Porque sí” y “porque no”.
(No había más que esas dos respuestas razonadas y justificadas por el poder de madre).

49. – Todo lo que me he sacrificado por Ustedes y ¿así me lo pagan?
(Otra vez, con sus artes de manipulación que hacían que reflexionaras por una vez en tu vida).

50. – Por ¿qué?
      – Por favor, mamá.
(Delante de tus amigos, tu abuela, tu tía, tu prima la mayor, el vecino o el         panadero, ella siempre conseguía ruborizarte con esta frase).

51. – ¿Es que tengo que ir detrás de vosotros para que hagáis las cosas bien?
(Pues sí mamá, para que engañarnos).

52. – Esa niña no me gusta para ti.
(Cuando una madre ve descarrilar a una de sus ovejas se lo hace saber sin anestesia).

53. – Te lo llevo diciendo años, ahora viene Menganito, te lo dice, y le haces caso.
(Es cierto, pero pasa).

54. – ¿Para qué me preguntas si vas a hacer lo contrario?
(Las madres saben que la respuesta es porque quieren equivocarse y aprender).

55. – De puertas para afuera todo es fiesta y de puertas para adentro todo molesta.
(Es que de puertas para adentro no tenemos que fingir

56. – Estas no son horas de llamar a una casa decente.
(En época de adolescentes, esta frase cobra mucho sentido).

57. – ¿Qué pasa que aquí nadie colabora? Me puedo estar muriendo que ni un vaso de agua le dan a una.
(Su peculiar manera de pedirte ayuda y colaboración en casa).

58. – Porque soy tu mamá y punto.
(Así zanjan las madres los temas).

59. – Cuando tengas hijos, te acordarás de mí.
(Gran verdad).

60. – ¡Ni que esto ni que lo otro ni que quecho cuarto!
(Traducido del gore: ¡Qué tonterías estas diciendo!)

61. – ¡Juan!, ¡Juaaaaaan!, ¡JUAN!
      – ¿QUÉEEEEE?
– A tu madre no le levantes la voz, ¡eh!
      – Pero si….
      – ¡NI PEROS, NI PERAS!
(otra frase de madre).

62. – ¿Quién te crees que soy? ¿La sirvienta?
(Muchos hijos se creen que las camas y la comida se hacen solas).

63. – Niño, ¡ven acá pa acá!
(Lenguaje de madre versión 2.0)

64. – Te lo digo por tu bien.
(Pues menos mal, mamá).

65. – Para mí siempre serás mi bebé, aunque peines canas.
(Amor incondicional de madre).

 

Vía: http://www.europapress.es/

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