Cómo detectar que el aire acondicionado del carro funciona mal
Califica esta publicación

Una refrigeración insuficiente, el mayor consumo de carburante o los malos olores son algunos de los indicios de que el aire acondicionado no funciona bien.

El aire acondicionado es un complemento indispensable cuando nos ponemos al volante en verano. Estamos tan acostumbrados que su importancia pasa desapercibida para muchos conductores y lo cierto es que un sistema de refrigeración en mal estado no sólo afecta al conductor, sus efectos son negativos tanto para la salud como para la seguridad y el ahorro a bordo del automóvil.

Una refrigeración insuficiente, el mayor consumo de carburante o los malos olores son algunos de los indicios de que el aire acondicionado del vehículo no funciona bien. ¿Cómo reconocer estas señales? Estos trucos y consejos te ayudarán.

Compresor y ventilador

Cuando el sistema del aire acondicionado está en mal estado provoca que el compresor se ponga en marcha con mucha frecuencia y durante más tiempo de lo normal. Esto provoca que el consumo de combustible se dispare.

Hay que estar pendiente de cualquier sonido inusual; el compresor suele generar una serie de ruidos, generalmente, por dos razones: la primera es que el ventilador del interior del vehículo se ha deteriorado u obstruido y la segunda es la existencia de problemas relacionados con los elementos de regulación del aire.

Cristales empañados

Cuando los cristales se empañan es un indicio de que el filtro está sucio. La consecuencia más directa es que el flujo del aire dentro del habitáculo disminuye drásticamente o, en el peor de los casos, lleva a un fallo total del climatizador.

El evaporador

Es en el evaporador donde se generan los malos olores que, en ocasiones, se perciben dentro del automóvil; la suciedad o el polvo acumulado facilita que las bacterias o los hongos crezcan. También influye que el filtro sea demasiado viejo.

En busca de una sombra

El primero de los consejos pasa por intentar -siempre que sea posible- aparcar el vehículo a la sombre ya que el interior puede llegar a alcanzar altas temperaturas.

Ventilación y aire circulante

Cuando no hay vuelta atrás y el vehículo se ha convertido en el mejor de los hornos, conviene abrir todas las puertas antes de ponerse en marcha o encender el aire acondicionado y el ventilador a máxima potencia para que la refrigeración sea más rápida. Algo a lo que también contribuye apostar por el aire circulante.

 

 

Vía: Autopista

Déjanos un comentario