Descubre como no encorvarte (Parte I)
Califica esta publicación

Las comodidades modernas y los horarios ocupados han hecho que sea más fácil encorvarse. Encorvarse puede causar grandes problemas de salud con el tiempo, incluidos dolores de cabeza, tirones musculares y dolor de espalda. Encorvarse prolongadamente también conduce al estrés musculoesquelético en las vértebras y en los discos entre las vértebras. Para evitar este tipo de problemas, puedes seguir algunas recomendaciones sencillas para dejar de encorvarte.

Identificar una buena postura
Imagen titulada Stop Slouching Step 1
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+

  1. Mantén una buena postura mientras estás sentado. Tu cuerpo tiene curvas naturales y una buena postura ayuda a promoverlas. Para tener una buena postura mientras estás sentado, debes echar los hombros hacia atrás, sacar el pecho y mantener la espalda derecha. Para mantener tus hombros hacia atrás, necesitas moverlos hacia atrás y sacar más el pecho. También debes sentir que tu cabeza se mueve hacia atrás. Esto hará que saques el pecho y metas los músculos del abdomen.

    • A medida que echas hacia atrás los hombros y sacas el pecho, tu espalda debe enderezarse naturalmente.
    • Asegúrate de mantener los hombros derechos y relajados. No deben estar demasiado elevados, curvados o tirados hacia atrás.
  2. Párate derecho. Ahora que tienes los hombros y el pecho alineados, es momento de aprender a pararte y a caminar con una mejor postura. Empieza con los hombros echados hacia atrás y relajados y el abdomen contraído. Mantén los pies separados a la distancia de la cadera y equilibra tu peso en ambos pies. Relaja las rodillas y pon los brazos a los lados.

    • Debes sentir como si hubiera una cuerda que va desde la base de los pies hasta la parte superior de la cabeza, la cual mantiene tu cuerpo alineado y equilibrado.
  3. Verifica tu postura. Para verificar tu postura, necesitas pararte contra la pared. Tu cabeza, omóplatos y nalgas deben tocar la pared y tus talones deben estar a 5 o 10 centímetros (2 o 4 pulgadas) de la pared. Con la palma de las manos repasa el área de la pared que se encuentra al lado de la parte baja de tu espalda. Si tienes una buena postura, tu mano debe caber en el área.

    • Si hay más de un palmo de espacio, significa que estás sacando demasiado el estómago y las caderas. Debes contraer tus abdominales y pegar la espalda más a la pared.
    • Si tu mano no cabe, significa que estás encorvándote demasiado y debes echar tus hombros hacia atrás.

     

Vía: http://es.wikihow.com/

Déjanos un comentario