¡Atención! Estas son las consecuencias de pensar demasiado
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Las preocupaciones del día a día pueden llevarte a pensar demasiado y causar desequilibrios físicos y emocionales. Si te diste cuenta que piensas excesivamente, es momento de parar.

Pensar demasiado te impide experimentar: 

Las personas que piensan demasiado pasan mucho más tiempo en su mente que viviendo la realidad. Por inercia, ya pasamos mucho más tiempo pensando porque es algo que no podemos evitar. No obstante, hay muchas personas que se refugian en sus pensamientos y viven verdaderas aventuras en su mente. En la realidad llevan vidas aburridas y faltas de experiencias porque no se atreven a llevar sus pensamientos a la realidad. Tal vez tengan miedo. Pero, ¿de qué?

Pensar y las preocupaciones

Las personas que piensan demasiado tienen otro de los grandes problemas: las preocupaciones.

Cuando piensas tanto es porque te preocupas, ya sea por tu pasado, por tu futuro, por alguna situación o por las personas que se encuentran a tu alrededor. Todo esto te sumerge en una vorágine de la que te será difícil escapar. A veces no nos damos cuenta, pero nos preocupamos por cosas a las que no deberíamos prestarles tanta atención. Tal vez, tu inseguridad sea la que provoca todo esto.

Trucos para dejar de pensar demasiado

Habla con un amigo: De esta manera evitas que tu mente divague sin sentido. Coméntale tus preocupaciones para sacarte de dudas y evitar pensar demasiado en una situación que, probablemente, no merezca tanto protagonismo.

Escribe lo que piensas: Escribir un diario puede ser muy beneficioso para desahogarnos y expresar lo que sentimos. Así, podrás liberarte de todos esos pensamientos que te están agobiando e incluso podrás verlos desde cierta perspectiva.

Distráete: Ya sea con algo que te guste hacer o una actividad que te interese. Distraerte te ayudará a no estar concentrado en todo eso que tan solo está girando en tu mente. A veces, pensamos demasiado porque tenemos demasiado tiempo libre.

Sé consciente y repítete “¡basta!”: Si eres consciente de que no puedes dejar de pensar en lo que te preocupa, di “¡basta!”. De esta forma, te obligarás a focalizarte en otra cosa, a parar ese bucle en el que te has sumergido.

 

 

Vía: Mejor con Salud

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