“Si parecen de verdad”: así se arreglan los pechos las mujeres hoy sin cirugía
Califica esta publicación

Durante décadas la sociedad se ha recreado en los pechos grandes. Máxima aspiración de miles de mujeres y atributo destacable en decenas de iconos y personajes que marcaban lo que debía o no llevarse; y por aquel entonces eran una tetas voluminosas, cuanto más grandes, mejor.

Contar con aquel deseado par de manera natural parecía un regalo divino y el peor de los castigos no llegar apenas a una talla media como la 85 o 90. Sin embargo, la era de los pechos gigantes parece haber acabado y hoy es tan respetable que alguien quiera realizarse un aumento como una reducción o un simple retoque que ayude a paliar determinado complejo o, simplemente, cumplir con sus deseos.

Dar al escote un pequeño impulso que parece natural ha causado furor entre numerosas celebrities que no han dudado en someterse a estas minioperaciones

Igual que ocurre con determinados retoques estéticos de partes íntimas femeninas como el monte de venus o las ingles, la complejidad de la demanda en lo que a operaciones de pecho se refiere ha hecho que la oferta tenga que amoldarse rápido a las distintas peticiones, por pequeñas que sean. Tanto es así que los especialistas en cirugía estética han desarrollado nuevas técnicas para cumplir con los caprichos o necesidades –que no siempre se somete la gente a una operación por gusto– de miles de mujeres que ansían estar completamente satisfechas con sus senos, cueste lo que cueste.

Entre las últimas, está la posibilidad de cambiar sus pechos sin cirugíamediante la inserción de unos sutiles implantes que se introducen en los pechos a través de pequeñas inyecciones de grasa. ¿El resultado? Dar al escote un pequeño impulso que parece natural y que ha causado furor entre numerosas ‘celebrities‘ que no han dudado en someterse a estas minioperaciones para mostrar sus retocados encantos sin tapujos.

'Esto... ¿se están dando cuenta o no?'. (Corbis)
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
‘Esto… ¿se están dando cuenta o no?’. (Corbis)

Escotazo sin cirugía

Si le hubiesen dicho a Ana Obregón hace veinte años que podría haber aumentado de talla de sujetador sin antestesia, probablemente se habría ahorrado la explosión aérea de uno de sus siliconados pechos. Al margen de esta leyenda urbana por la que no pasan los años, está claro que la posibilidad de mejorar el aspecto del escote con una intervención mínima y bien rápida de realizar, iba a convertirse sí o sí en el nuevo tratamiento de belleza de moda entre las jóvenes artistas, modelos y cantantes del momento.

Aunque el reinado de la talla 100 o más, ha terminado y lo que ahora se lleva es un pecho con un aspecto más deportivo y cómodo, no nos engañemos: lucir un escote algo abultado y redondeado que deje verse entre las prendas –sean de gala o de ‘gym’–, es un pequeño detalle que la inmensa mayoría de las mujeres aprecian. Y si no pueden mostrarlo de forma natural o contando con el apoyo de un sujetador con más relleno que el que tienen sus propios senos; ¿por qué no dejarlo en manos de profesionales?

Embutirte en un vestido también ayuda. (Corbis)
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
Embutirte en un vestido también ayuda. (Corbis)

‘Anda, pues parecen de verdad’

“Lejos de aquella tendencia de los implantes gigantes, hoy la gente se hace aumentos de pecho mucho más pequeños y menos perceptibles”, explica en ‘The Daily Mail’ el cirujano plástico Adrian Richards.

La nueva tendencia se traduce en la inyección directa en la mama de implantes de unos 30 cc con un peso de 28,35 gramos, algo bastante más modesto a lo que nos tenían acostumbrados las ‘celebrities’ noventeras que ofrecen al instante un escote más voluptuoso. “La mayoría de nuestros pacientes buscan que sus senos tengan un aspecto más natural. Se han dado cuenta de que a medida que envejecen no es agradable verse como una madre de familia numerosa con unos senos más grandes de lo que les correspondería” .

El aumento apenas se nota y pueden mover sus pechos con toda facilidad y la misma flexibilidad, cosa que con unos implantes grandes no ocurre

La ley de la gravedad se impone una vez más como principal motivo por optar por una talla moderada –podría decirse que hoy la 90 es la reina– para no encontrarse con que sus senos acaben caídos antes de lo esperado. “Con este tratamiento el aumento apenas se nota y pueden mover sus pechos con toda facilidad arriba o abajo notando que son igual de flexibles que antes, cosa que con unos implantes grandes no ocurre”.

Una sutileza polémica

Con el objetivo de que el leve aumento sea prácticamente imperceptible, los especialistas ofrecen implantes totalmente adaptados a la silueta de sus pacientes. Técnicas tan discretas que ayudan a las ‘celebrities’ a poner en duda a aquellos que les acusan de ‘haberse puesto o no tetas’.

El doctor Richards tiene bien clara su opinión ante las polémicas surgidas por los misteriosos aumentos de pecho de famosas como Taylor Swift, Miranda Kerr, Gwen Stefani o Jessica Alba: se han operado. De hecho, el especialista explica la técnica que se le ha podido aplicar a cada una de ellas. En su opinión mientras que para Taylor Swift que es larga y delgada –“lo que llamaríamos ‘gacela’”– la mejor opción eran unos pequeños implantes en forma de lágrima, otras como Jessica Alba han escogido unos más redondeados.

¿Reales o falsas? (iStock)
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
¿Reales o falsas? (iStock)

Ahora los ves, ahora no los ves

En ocasiones, nos encontramos con debates en torno a pechos con volúmenes transitorios. No es magia ni, en todos los caso, efecto óptico por el maquillajeo turgencia derivada del uso de un sujetador con efectos ‘push up’. Hoy en día existe la posibilidad de aumentar ligeramente el tamaño de los pechos y darles turgencia. Y tienen grandes pros: no requieren pasar por quirófano y su efecto dura lo justo y necesario. Senos de quita y pon que se han convertido en la solución ideal para cientos de mujeres que en un momento concretoocasiones necesitan o simplemente quieren, lucir una talla más y recolocar sus atributos.

Entre las dos técnicas con efecto retroactivo más utilizadas está el conocido como ‘pecho con efecto Cenicienta’, un aumento de talla inmediato mediante la inyección de un suero fisiológico en los senos cuyo efecto dura entre 24 y 48 horas; y los hilos quirúrgicos de PDO –polidioxanona–, un material reabsorbible en cuestión de 6 o 9 meses que se utiliza también para elevar culo, muslos y brazos, y que, de usarse para el pecho, aumentan hasta una talla sin necesidad de cirugía.

Cortesía de elconfidencial.com

Déjanos un comentario